Imagen del 'Correllengua Agermanat' a favor de los 'países catalanes' a su paso por Barcelona.Redes Sociales

Los ayuntamientos de izquierdas apoyan el paso de una antorcha catalanista ante el rechazo de la sociedad valenciana

Los Consistorios facilitan recintos y dispositivos de seguridad para el paso de una caravana que sólo busca intentar conseguir la unión bajo el paraguas de los utópicos 'países catalanes'

Sin pena ni gloria, pero con el apoyo de varios ayuntamientos de izquierdas. Así se prevé que sea el paso del 'Correllengua Agermanat', una iniciativa que busca recorrer todo el territorio considerado dentro de los 'países catalanes'. Frente a la falta de apoyo social y de entidades relevantes de Valencia, Alicante y Castellón, los independentistas y supremacistas catalanes se han encontrados con varios aliados de renombre: consistorios de PSOE y Compromís.

Del 24 al 27 de abril está previsto el paso de la caravana del 'Correllengua Agermanat' por la Comunidad Valenciana. Con tramos en bici y otros a pie, la marcha pretende crear un recorrido que una por completo todos los territorios sumados bajo la ansiada aspiración independentista de los 'países catalanes'.

Mientras que en Cataluña el fervor es, obviamente, desmedido, sorprende como diversas entidades y colectivos de las Islas Baleares se han sumado a la iniciativa. Sin ir más lejos, no se ha sumado ningún club profesional deportivo de la Comunidad Valenciana, frente a las representaciones de las islas y de la región autonómica catalana.

Y prácticamente lo mismo ocurre con el entramado social y colectivo. El catalanismo se asienta en Valencia, Alicante y Castellón en asociaciones que políticamente están entre la izquierda y la extrema izquierda, además de que alguna recibe subvenciones directas del Gobierno catalán.

Siempre son los mismos en los mismos actos, y en esta ocasión no iba a ser diferente. Los diferentes carteles que promocionan la caravana y las actividades por el paso de la antorcha independentista dejan en evidencia el escaso apoyo de la sociedad valenciana a esta alineación independentista.

No resulta ciertamente sorprendente que la iniciativa cuenta con el apoyo de entidades como Acció Cultural del País Valencià, Plataforma per la Llengua, el sindicato estudiantil BEA, el Sindicato de Estudiantes de los 'países catalanes', Escola Valenciana, la federación de Scouts de la Comunidad Valenciana, Intersindical o una veintena de equipos de pelota valenciana, aunque ninguno de estos colectivos cuenta con una amplia representación entre la sociedad valenciana.

A estos colectivos con mayor nombre que arraigo se le suman decenas de entidades menores de ámbito local que han decidido ayudar o sumarse a los actos que se realizan en los diversos municipios al paso de la antorcha indepedentista.

Aunque sin duda hay dos colectivos que llaman poderosamente la atención. Por una parte está que el Voluntariado Lingüístico de la Universidad Jaume I de Castellón y el Servicio de Lenguas de la Universidad de Alicante se suman a los actos con el resto de colectivos independentistas.

El segundo grupo es el número de ayuntamientos de izquierdas de la Comunidad Valenciana que aparecen en la cartelería de la marcha. Por ejemplo, la ruta pasa por Castellón de la Plana, Valencia, Alicante y Elche, todas gobernadas por el PP, y ninguno de los ayuntamientos colabora ni participa en los actos para 'animar' el paso.

No ocurre lo mismo con el ayuntamiento socialista de Les Coves de Vinromà, localidad en la que hasta participa una grupo musical del colegio público. En Sueca, donde manda un partido independiente de izquierdas, el Consistorio sí que aparece como colaborador, así como en Gandía, donde los delfines de Diana Morant se suman a un evento que promueve supeditar la identidad valenciana a los principios supremacistas catalanes. En Pedreguer manda un alcalde de Compromís y, obviamente, se suman al plan independentista.

Y así es como la izquierda política valenciana se suma a dotar de relevancia institucional una ruta catalanista que cruza de norte a sur todo el territorio de la Comunidad Valenciana. Ante la escasa repercusión social, el flotador de una política instalada en aceptar que cualquier cuestión catalana debe tener prioridad sobre las propias de la identidad valenciana.