Imagen de archivo Salomé Pradas entrando al Juzgado de Catarroja.
El pulso entre la jueza de la dana y Salomé Pradas que amenaza con eternizar la causa
La exconsellera rechaza la negativa de Nuria Ruiz Tobarra a facilitar las transcripciones de las declaraciones a partir del 30 junio y sigue a la espera del resultado de su queja ante el CGPJ por la presencia del marido de la instructora en interrogatorios
En los próximos días se cumplirá un año desde que la que fuera consellera de Justicia e Interior durante la dana de Valencia del 29 d octubre de 2024, Salomé Pradas, presentara ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) una queja formal por un aspecto en concreto de la instrucción que sobre la tragedia está llevando a cabo la titular del Juzgado número 3 de la localidad de Catarroja, Nuria Ruiz Tobarra. En particular, el escrito hacía mención a la presencia del marido de la magistrada en determinados interrogatorios sin que tuviera que estar allí puesto que no es parte del procedimiento.
Hasta la fecha, el órgano de gobierno de los jueces no ha resuelto el asunto pese a todo el tiempo que ha transcurrido desde la interposición. Quien sí se ha pronunciado es el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV). En un auto de este mismo lunes en el que rechaza investigar a la pareja sí subraya que podrá «llegar a constituir algún tipo de irregularidad procesal, o fundar algún tipo de responsabilidad disciplinaria, pero en ningún caso llegará a constituir el delito imputado». Aun así, este tema no es el único de los que componen el 'pulso' que mantienen Pradas y Ruiz Tobarra en lo relativo a la manera de actuar de la segunda. En este sentido, en los últimos días ha habido más peldaños en esta escalera de reproches.
Uno de ellos es lo que concierne a las transcripciones de las diferentes testificales. La jueza ha avisado de que a partir del próximo 30 de junio no va a proceder a facilitar el texto de las declaraciones. Se excusa en una supuesta reducción de personal. Sin embargo, la Generalitat Valencina, en boca tanto de su presidente, Juanfran Pérez Llorca, como de la consellera de Justicia, Nuria Martínez, ya han asegurado que no va a haber ningún tipo de merma en la plantilla.
«Clara lesión de los derechos»
No parece que esto haya hecho que Ruiz Tobarra vaya a cambiar de planes. Es por eso que la defensa de Pradas rechaza por completo este extremo, una circunstancia que puede derivar en una eternización de la causa, dado que tendrán que ser los letrados los que tengan que transcribir las diferentes comparecencias. No es baladí, ya que todavía quedan por practicarse decenas de ellas.
En un recurso interpuesto por el abogado de la exconsellera ante la decisión de la instructora al que ha tenido acceso El Debate, se apunta que no se «justifica el decaimiento de la obligación de transcribir las declaraciones prestadas en instrucción», con lo que denuncia una «clara lesión de los derechos que asisten tanto a los investigados como a las acusaciones» por ser «una obligación propia de la fase del procedimiento en la que nos encontramos».
Imagen de archivo de Salomé Pradas accediendo al Juzgado de Catarroja.
Fuentes del entorno de Pradas consultadas por este periódico ahondan en este aspecto, incidiendo en que ven lesionada la «tutela judicial efectiva». «Coincidimos con el criterio de la instructora de que los refuerzos de personal deben continuar. Pero una vez conocido que no se va a reducir el personal tal como ha confirmado la Consellería de Justicia, las transcripciones deben continuar haciéndose. De otra forma se estaría transgrediendo el derecho a un procedimiento con todas las garantías», declaran, al mismo tiempo que lamentan que el proceder de la magistrada «vulnera frontalmente el derecho de defensa consagrado en el artículo 24.2 de nuestra Carta Magna».
Preguntadas las mismas fuentes por los efectos de la no transcripción, señalan: «Lo que tenemos claro es que realizar una transcripción no dilata los tiempos de la investigación, pero no realizarla puede llevar a que la investigación se vea abocada a prorrogarse, dado que los plazos para poder ejercer una defensa en óptimas condiciones se relentecerán al necesitarse más esfuerzo y tiempo en conocer con concreción y exactitud el contenido de las declaraciones practicadas».
«Hasta el final»
A raíz de que se conociera la supuesta participación del marido de Ruiz Tobarra en algunos interrogatorios, el término nulidad es una posibilidad que sobrevuela la instrucción. Sobre ello, las personas con las que se ha contactado prefieren no entrar a valorarlo, pero eso no obvia a que sea, en el corto o medio plazo, una cuestión con no pocos visos de realidad. De hecho, los pasos que la jueza ha dado en relación al expresidente de la Generalitat Carlos Mazón ya le han supuesto un duro revés.
Tanto es así, que el TSJCV rechazó por unanimidad semanas atrás la imputación del exmandatario y asumir el sumario tal como había pedido la magistrada con escrito de elevación mediante. No solo eso, sino que Mazón le ha acusado directamente de provocarle una «indefensión efectiva» por no dejarle personarse en la causa.
A modo de conclusión, las fuentes son contundentes y rotundas: «El TSJCV está claramente señalando el camino al CGPJ. Es imposible ir a juicio con eso», a la par que afirman que Pradas irá «hasta el final».