Imagen del toro embolado en las fiestas patronales de un municipio de la Comunidad Valenciana

Imagen del toro embolado en las fiestas patronales de un municipio de la Comunidad ValencianaMarian Moncho

Un Ayuntamiento del PP veta los festejos taurinos populares en la localidad

El presidente de la Federación de Peñas de Bous al Carrer de la Comunidad Valenciana acusa a la alcaldesa de Jávea de prohibir el toro embolado «por miedo a una presión que no existe»

La polémica por la prohibición del toro embolado en Jávea ha estallado definitivamente. La Federación de Peñas de Bous al Carrer de la Comunidad Valenciana ha decidido dar un paso al frente y denunciar públicamente la negativa de la alcaldesa popular, Rosa Cardona, a autorizar un festejo «legal, tradicional y ampliamente implantado» en el territorio valenciano.

Según ha podido saber El Debate en declaraciones exclusivas del presidente de la Federación, Germán Zaragoza, la decisión del Ayuntamiento no responde a motivos legales ni de seguridad, sino a una cuestión puramente política. «La única razón que nos dan es la presión social, pero es una presión que se inventa ella, porque no ha habido ninguna», asegura.

Imagen denuncia difundida por la Asociación Cultural Taurina de Jávea

Imagen denuncia difundida por la Asociación Cultural Taurina de JáveaEl Debate

El conflicto se arrastra desde hace tres años. Tal y como explica el propio Germán, la actual alcaldesa se comprometió antes de las elecciones a recuperar el toro embolado tras su prohibición en la etapa anterior. Sin embargo, tras acceder al gobierno, ha mantenido el veto pese a las reiteradas peticiones de las peñas. «Hemos tenido muchas reuniones intentando hacerla entrar en razón, pero al final nos hemos cansado y hemos decidido hacerlo público», afirma.

Una decisión política, pero no legal

El eje de la denuncia gira en torno a un punto clave: el festejo es completamente legal. De hecho, está regulado por la normativa autonómica y forma parte de una tradición ampliamente extendida en la Comunidad Valenciana.

«No estamos pidiendo hacer nada ilegal. Es un festejo amparado por la ley y que se celebra en más de 250 municipios», subraya Zaragoza, quien recuerda además que la jurisprudencia ha respaldado este tipo de celebraciones en distintas ocasiones.

En este sentido, desde la Federación consideran incomprensible que Jávea mantenga una prohibición mientras localidades cercanas continúan celebrándolo con normalidad.

El argumento del Ayuntamiento, según denuncian tanto la Federación como las peñas locales, se basa en el temor a la reacción social y mediática. Un motivo que rechazan frontalmente. «El ejercicio de gobernar exige valentía. No se puede impedir una tradición por miedo a la presión», sostienen en el comunicado oficial difundido por el colectivo taurino.

En la misma línea, Germán insiste en que esa presión «ni existe ni se ha producido», y acusa directamente a la alcaldesa de anticipar un conflicto inexistente para justificar su negativa.

Críticas al PP y Vox

El caso ha abierto además un frente político. Desde el sector taurino no entienden que un gobierno encabezado por el Partido Popular, tradicionalmente vinculado a la defensa de estas celebraciones, mantenga esta postura.

Pero las críticas no se quedan ahí. El presidente de la Federación también apunta a la falta de presión interna dentro del propio gobierno municipal: «Vox tampoco está haciendo fuerza. Luego no pueden ir diciendo que defienden los festejos cuando no lo hacen».

Desde Jávea, el presidente de la Asociación Cultural Taurina, Guillermo, confirma a El Debate que la situación ha llegado a un punto límite tras años de intentos de diálogo. «Le hemos pedido simplemente hacer un toro embolado, solo uno, y que a partir de ahí valore la participación y el ambiente. Ni siquiera eso ha aceptado», explica.

Además, los datos históricos desmontan la idea de que se trate de una práctica residual o anecdótica. En 2015, último año en el que se celebró el toro embolado en Jávea, se organizaron un total de 16 festejos repartidos a lo largo del año: uno en enero, cinco en abril, ocho en junio y dos en septiembre. Una cifra que evidencia la arraigada tradición de este tipo de celebraciones en el municipio y su peso dentro del calendario festivo local.

Según detalla, aún sabiendo los datos de 2015, la propuesta buscaba precisamente una solución intermedia: recuperar el festejo de forma progresiva y medir su impacto real en el municipio. «No estamos pidiendo volver a lo de antes, con siete u ocho toros por fiesta. Solo uno», insiste.

Además, subraya que existe una base social clara a favor de la celebración. «En Jávea hay 57 'cadafales' y cuando se hacía el toro embolado no cabía nadie. Eso demuestra el interés que hay», afirma.

Tras tres años de reuniones sin avances, las peñas han optado por cambiar de estrategia. «Hemos ido siempre de buenas, pero ya hemos decidido sacar esto a la prensa para que llegue donde tenga que llegar», reconoce Guillermo.

Una línea que también comparte la Federación, que no descarta dar un paso más si la situación no cambia. «Se estudiarán todas las medidas posibles, incluidas acciones legales», advierte Germán, recordando precedentes en otros municipios donde los tribunales han dado la razón a las peñas taurinas.

El conflicto, lejos de cerrarse, entra ahora en una nueva fase. Las peñas han pasado de la negociación discreta a la denuncia pública, mientras el Ayuntamiento mantiene su negativa. Sobre la mesa queda una cuestión de fondo que trasciende Jávea: el choque entre tradición, presión social y decisiones políticas.

Y una pregunta que, por ahora, sigue sin respuesta: por qué un festejo legal y arraigado en la Comunidad Valenciana sigue sin poder celebrarse en uno de sus municipios más emblemáticos.

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