Imagen de María Angeles y Gloria, dos de las jugadoras de tenis con 80 años
A los 80 y con raqueta: «A nuestra edad el tenis nos da la vida»
Cinco mujeres llevan más de 50 años jugando juntas en el Club de Tenis Burriana: constancia, salud y una forma de entender la vida
Llevan más de 50 años jugando al tenis juntas. Hoy tienen más de 80. Y no han dejado de hacerlo.
Gloria, Olga, María Angeles, Mari Luz y Vita siguen quedando dos veces por semana en el Club de Tenis Burriana. Da igual el calor, da igual el cansancio. Van, juegan y vuelven a casa. Como han hecho siempre.
Empezaron cuando rondaban los 30, en una época en la que no era habitual que las mujeres practicaran tenis de forma continuada. Entonces jugaban con raquetas de madera. Hoy, con más de 80, siguen saliendo a pista con la misma naturalidad. «Con 30 años, la raqueta de madera; a los 80, con una Antelop que ya ni existe, pero es mi raqueta de toda la vida y no quiero cambiarla», cuenta María Ángeles en conversación con El Debate.
Maria Angeles jugando al tenis a los 80 años
Imagen de Gloria y María Ángeles jugando un simples el pasado martes 28 de abril de 2026
Lo suyo nunca fue una moda ni una etapa. Fue una costumbre que se convirtió en algo más serio sin que apenas se dieran cuenta. Primero era quedar para jugar. Luego ya era no fallar. Y ahí siguen.
El tenis les ha dado mucho más que forma física. Les ha enseñado a organizarse, a ser constantes y a no venirse abajo cuando las cosas no salen. «En la vida se crean rutinas y hábitos, y hay que seguir el buen camino», explican. Esa idea la han aplicado dentro y fuera de la pista.
También en casa. Una de ellas recuerda cómo llevó a sus hijos desde pequeños a entrenar. No como una obligación, sino como una forma de educar en el esfuerzo. A día de hoy, uno de ellos se dedica profesionalmente al tenis.
Durante mi vida, el tenis ha sido mi proyecto. Es lo mismo dentro que fuera de la pista. No he cambiado: me dan igual los errores, siempre he sido la misma, y creo que eso me defineJugadora de tenis a los 80 años
Porque este deporte, dicen, no solo va de ganar. Va de saber estar. «Te obliga a mantener una relación con el contrincante en la que tienes que saber ganar y también saber perder». Sin excusas. Sin trampas. Con respeto.
Durante años compitieron en liguillas de veteranos y recorrieron media España: Reus, Benicasim, Silla, Sevilla, etc. quedándose campeonas de dobles de la Comunidad Valenciana en los noventa. También viajaron fuera para ver tenis del grande. Han estado en Wimbledon y en Roland Garros. Siempre juntas. Pero si algo han ganado en todo este tiempo no son partidos. Son años.
Imagen de las señoras de 80 años en Wimbledon
Años de amistad, de rutina compartida, de conversaciones antes y después de cada partido. De mantenerse activas cuando muchas otras personas de su edad ya han parado. «A nuestra edad, esto nos da vida», dicen sin darle demasiada importancia. Pero la tiene. Porque siguen siendo, en esencia, las mismas que hace décadas. Con sus bromas, sus piques y sus ganas de jugar.
El tenis, en su caso, ha sido casi un proyecto personal. Una forma de medirse, de superarse y también de aceptarse. «Durante mi vida, el tenis ha sido mi proyecto. Es lo mismo dentro que fuera de la pista. No he cambiado: me dan igual los errores, siempre he sido la misma, y creo que eso me define», cuenta una de ellas. Y en esa frase hay algo más que deporte: hay carácter.
Siguen jugando. Siguen viéndose. Siguen compartiendo comidas y ayudándose en lo pequeño. Lo que empezó como un plan cualquiera acabó siendo una parte importante de sus vidas. Y, medio siglo después, todavía no han encontrado un buen motivo para dejarlo.