Imagen de Sarah Santaolalla y Javier Ruiz junto con cargos socialistas como Pilar Bernabé y Diana Morant en el balcón del Ayuntamiento de Valencia.
El archivo de la denuncia de Sarah Santaolalla salpica al PSOE valenciano
El partido agasajó con una visita a las Fallas de Valencia y un premio en Benetússer a la colaboradora que fue en todo momento con el brazo en cabestrillo
«Mi máxima condena y toda mi solidaridad, Sarah Santaolalla». Esa fue la frase con la que Pilar Bernabé buscó sumarse al relato socialista de señalar una agresión que no aparecía en ningún vídeo y que sólo existía una acusación, con su posterior denuncia, por parte de la colaboradora. El actual archivo de aquella querella salpica de lleno al PSOE valenciano, quien agasajó con un tour por Valencia en Fallas a la televisiva que iba con el brazo en cabestrillo.
Los hechos ocurrieron el 2 de marzo a las puertas del Senado. Ese mismo día Pilar Bernabé escribió en sus redes sociales que "Sarah ha acabado en el hospital. Junto a
Rocío Briones y más senadoras acosadas por Vito Quiles y sus compinches. Que nadie diga que no lo veía venir". 12 días después el grupo municipal socialista invitó a la colaboradora a vivir una mascletà de las Fallas de Valencia desde el balcón consistorial, cita a la que acudió con su pareja Javier Ruiz y, como no, con el brazo en cabestrillo.
Justo ese día la agrupación municipal del PSOE de Benetússer, localidad afectada por la dana, entregró a Sarah Pérez Santaolalla el premio Clara Campoamor. En ese mismo evento la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana se deshizo en halagos sobre la televisiva, a la que consideró «un ejemplo de las mujeres que están defendiendo la igualdad en toda España».
Por si faltara algo más, en un congreso progresista celebrado en Barcelona, Pilar Bernabé y Sarah Pérez Santaolalla volvieron a compartir espacio, aunque en este caso la televisiva 'metió la pata' al relacionar a «los fachas» con prácticas que, justamente, son las que se investigan en casos como el de Koldo y Ábalos y en los del hermano y la mujer de Pedro Sánchez.
Pero ya no es únicamente el idilio entre Bernabé y Santaolalla, es que Diana Morant en aquella cita de Barcelona elevó el listón hasta decirle a Sarah Santaolalla que «hay mujeres que se han sentido muy encerradas y te ven como ese símbolo de la lucha contra el machismo y el acoso, tocas el corazón a muchas generaciones».
La no agresión supone un ataque directo a la línea de flotación del discurso socialista y más en el caso de la Comunidad Valenciana, donde se buscó ligar la visibilidad de Santaolalla para potenciar la imagen de un partido en el que las encuestas no respaldan a ninguna candidata.