Imagen de archivo de una cola en las oficinas del padrón del Ayuntamiento de ValenciaRober Solsona/ Europa Press

Ayuda de hasta 1.247 euros al mes compatible con el IMV y con tener trabajo: así queda la Renta Valenciana de Inclusión

La Generalitat aprueba la nueva regulación que contempla ingresos extra para el pago de la hipoteca o el alquiler de la vivienda

La reciente publicación en el Boletín Oficial del Estado de la Ley para la mejora de la Renta Valenciana de Inclusión (RVI) marca un hito en las políticas de bienestar social de la Comunidad Valenciana, naciendo con el firme propósito de modernizar un sistema que se había vuelto excesivamente burocrático y rígido, simplificando requisitos y ampliando derechos para personas y unidades de convivencia en situación de vulnerabilidad y exclusión social

Esta nueva normativa, aprobada el pasado mes de abril y con entrada en vigor prevista para el próximo octubre, surge para simplificar la estructura de las ayudas públicas y garantizar que ninguna persona en situación de vulnerabilidad se vea obligada a elegir entre la protección social y la oportunidad de acceder a un empleo.

Novedades

Una de las novedades más potentes y transformadoras de esta ley es la posibilidad de alcanzar una ayuda de hasta 1.247 euros al mes, una cifra que se posiciona como una de las más protectoras del Estado al ser totalmente compatible con el Ingreso Mínimo Vital (IVM) y, de forma pionera, con el desempeño de un trabajo remunerado.

Esta medida rompe con la tradicional «trampa de la pobreza» al permitir que los beneficiarios puedan trabajar sin perder automáticamente la prestación, aplicando un coeficiente incentivador que asegura que siempre resulte más rentable económicamente aceptar un contrato laboral que permanecer fuera del mercado.

Cuota hipotecaria y de alquiler

Entre los complementos específicos que introduce esta nueva normativa destacan el complemento de cuota hipotecaria y el complemento de alquiler, que añaden un 30 % del importe reconocido de la prestación económica destinado a sufragar los gastos de vivienda habitual o alquiler, siempre que no se perciban otras ayudas con la misma finalidad y que los gastos realmente existan.

También aparece un complemento a la infancia y adolescencia, con cuantías fijas por cada menor de edad en la unidad de convivencia, y un complemento por itinerarios específicos de inclusión que reconoce pagos adicionales por participar en determinadas acciones de inclusión social o sociolaboral.

¿Quién tiene acceso?

Para acceder a este renovado sistema, los solicitantes deben cumplir ciertos requisitos de residencia y edad, estableciéndose con carácter general el umbral de los 23 años, aunque se flexibiliza hasta los dieciocho en casos de especial vulnerabilidad como personas ex-tuteladas, víctimas de violencia de género o huérfanos.

La gestión administrativa también evoluciona hacia una mayor humanidad, incorporando por primera vez el derecho a la accesibilidad cognitiva para que cualquier persona, independientemente de sus capacidades, pueda comprender los trámites y documentos.

Nuevas formas de pago

Asimismo, se abre la puerta a la inclusión financiera mediante el uso de tarjetas prepago para quienes tengan dificultades para acceder a cuentas bancarias, demostrando que el objetivo final de esta renta no es solo el auxilio económico, sino la plena integración del individuo en todos los ámbitos de la vida cotidiana.

La RVI se configura como un derecho subjetivo, lo que significa que quien cumpla los requisitos tiene derecho a su reconocimiento formal, y se vincula con el acceso preferente a otros recursos sociales, como ayudas de urgencia social, acceso a vivienda pública, plazas educativas, servicios de salud y prestaciones para la reducción de la brecha digital, entre otros beneficios.

Su entrada en vigor está prevista con tiempo para que las administraciones autonómicas ajusten los procedimientos y difusión de los nuevos criterios, pero representa un paso significativo hacia un sistema de protección social más integral y adaptado a las realidades actuales de la población vulnerable de la Comunidad Valenciana.