Imagen de los alumnos de Resiliencia Digital
La FP que reconstruye pueblos: 16 proyectos nacidos tras la dana culminan su curso con impacto real
Las propuestas seleccionadas el pasado mes de septiembre llegaron de centros de FP públicos, concertados y privados de la provincia de Valencia
Cuando en octubre de 2024 la dana arrasó decenas de municipios de la provincia de Valencia, la respuesta llegó desde muchos frentes. Uno de ellos surgió en las aulas de los centros de Formación Profesional. Casi un año después, los 16 proyectos seleccionados por la Fundación Cotec para la innovación en el marco de la convocatoria Aprenem de la Pluja culminan un curso escolar que ha convertido el aprendizaje en un acto de reconstrucción colectiva y la FP en un motor de transformación social.
Las propuestas seleccionadas el pasado mes de septiembre llegaron de centros de FP públicos, concertados y privados de la provincia de Valencia. Todas fueron evaluadas basándose en el interés social, la participación del alumnado, los objetivos educativos, la viabilidad, así como su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre otros criterios. Esta iniciativa de Cotec ha contado con la colaboración de la Red Española de Aprendizaje-Servicio (REDAPS) y con el apoyo del Ayuntamiento de Valencia, la escuela de negocios EDEM y la organización YMCA.
El próximo sábado, 16 de mayo, muchos de estos estudiantes y sus profesores acudirán a la IX Trobada de Aprenentatge-Servei de la Comunitat Valenciana, en Aldaia, organizada por el Grupo Territorial de Aprendizaje-Servicio de la Comunidad Valenciana. Este encuentro servirá para presentar los resultados de Aprenem de la pluja: ordenadores reparados, diseño y construcción de mobiliario público, adecuación de espacios escolares o un documental son algunos de los proyectos que han colaborado en la reconstrucción de los municipios afectados por la dana.
Aprenem de la pluja ha demostrado que el modelo de aprendizaje-servicio en la Formación Profesional puede ser un agente de transformación social de primer orden. Lo que comenzó como una respuesta urgente a una catástrofe, ha acabado revelando que la FP, cuando se le da la oportunidad y los recursos para conectar con su entorno, genera un impacto que va mucho más allá del aula.