Imagen del Hospital La Fe de Valencia
Un juzgado de Valencia envía a juicio a una enfermera y una estudiante por la muerte de una trasplantada cardíaca en La Fe
La paciente, de 60 años, sufrió un shock anafiláctico tras recibir por vía intravenosa un antiviral que debía administrarse por vía oral
Un juzgado de Valencia ha acordado la apertura de juicio oral contra una enfermera y una estudiante de Enfermería por la muerte de una paciente de 60 años en el Hospital Universitario La Fe tras una presunta sobredosis de medicación administrada después de un trasplante de corazón del que se recuperaba favorablemente. La causa también se dirige contra una aseguradora, como responsable civil directa, y contra la Conselleria de Sanidad, en calidad de responsable civil subsidiaria.
Según el auto de procesamiento, al que ha tenido acceso Europa Press, las acusadas se enfrentarán a un juicio por un presunto delito de homicidio por imprudencia grave o, alternativamente, por lesiones causadas por imprudencia grave. La vista deberá determinar si la administración errónea del medicamento fue la causa directa de la muerte de la mujer o si únicamente le provocó lesiones, pese a que falleció tres días después de sufrir un nuevo deterioro clínico.
La investigación se inició a raíz de la denuncia presentada por la familia de la víctima, representada por el abogado Ignacio Grau, de Rocabert & Grau Abogados. La acusación particular solicita para ambas acusadas cuatro años de prisión y seis años de inhabilitación especial para ejercer la profesión sanitaria por un delito de homicidio por imprudencia grave y profesional.
La Fiscalía, por su parte, considera que los hechos constituyen un delito de lesiones imprudentes. En su escrito reclama seis meses de prisión e inhabilitación durante tres años para la enfermera, mientras que para la estudiante pide una multa de seis meses con una cuota diaria de ocho euros.
Un trasplante con buena evolución
La paciente había sido intervenida el 7 de diciembre de 2021 en La Fe para recibir un trasplante de corazón tras sufrir un infarto de miocardio con shock cardiogénico. Después de pasar por la Unidad de Cuidados Intensivos, fue trasladada el 21 de febrero de 2022 a la planta de cirugía cardiovascular, donde continuó con una evolución considerada positiva.
Como parte del tratamiento posterior al trasplante, los médicos le prescribieron un antiviral destinado a prevenir infecciones, cuya administración debía realizarse por vía oral.
Dos días después, el 23 de febrero, la enfermera procesada preparó el medicamento en una jeringa destinada a administración intravenosa, pese a que la orden médica indicaba expresamente que debía suministrarse por vía oral, según recoge el escrito del Ministerio Fiscal. Junto a ella se encontraba una estudiante en prácticas, también acusada y bajo su supervisión.
La Fiscalía sostiene que la enfermera no supervisó adecuadamente la administración del fármaco y que la estudiante terminó suministrándolo por vía intravenosa «erróneamente y no como debía de forma oral».
Shock anafiláctico y traslado urgente
La administración incorrecta del antiviral provocó a la paciente un shock anafiláctico y un edema pulmonar no cardiogénico. Como consecuencia, tuvo que ser trasladada a la UCI, donde precisó ventilación mecánica, hemofiltración para eliminar tóxicos y tratamiento específico debido a la inestabilidad hemodinámica que presentaba.
Según el relato de la Fiscalía, el cuadro clínico derivado de la administración errónea se resolvió en cinco días, aunque durante ese periodo la paciente sufrió una «pérdida de calidad de vida muy grave». Posteriormente padeció un nuevo deterioro respiratorio y un accidente cardiovascular que terminó causando su muerte, «sin que pueda establecerse una relación causal del fallecimiento con la errónea administración del fármaco».
Ese punto constituye el principal desacuerdo entre el Ministerio Público y la acusación particular. La familia sostiene que la mujer había superado el trasplante, se encontraba estable y que la sobredosis desencadenó un deterioro irreversible que acabó provocando su fallecimiento.
El informe médico
En su escrito, la acusación particular subraya que el propio informe de ingreso en reanimación atribuía el cuadro clínico a la administración errónea del medicamento. El documento recogía que la paciente, «46 días post trasplante cardiaco», ingresó por «insuficiencia respiratoria aguda en contexto con administración por error de la medicación oral por vía intravenosa».
El informe también detallaba que la paciente había evolucionado favorablemente hasta que una enfermera comunicó el error en la administración intravenosa de 18 mililitros de suspensión oral de valganciclovir. Tras contactar con Farmacia, se indicó que la dosis administrada era «un 60 % mayor» de la correspondiente y que, en caso de sobredosis, existía riesgo de fallo multiorgánico.
Según la acusación, ese mismo día la paciente presentó insuficiencia cardiaca aguda, taquicardia, fiebre, hipoxia, disnea, trombocitopenia e inestabilidad hemodinámica, síntomas que atribuye directamente a la sobredosis del antiviral.
Los escritos judiciales señalan que la mujer permaneció en reanimación hasta el 28 de marzo, cuando fue trasladada nuevamente a planta. Sin embargo, al día siguiente volvió a empeorar, tuvo que regresar a reanimación y falleció tres días después, el 2 de abril de 2022.
La acusación mantiene que desde el error en la administración del medicamento hasta la muerte «no pudo revertirse el fracaso orgánico causado» por la sobredosis.
La familia denuncia encubrimiento
La hija de la víctima ha expresado en un comunicado su satisfacción por la apertura del juicio oral, al considerar que permitirá «acreditar la conducta criminal de las acusadas».
La denunciante sostiene que su madre «había superado con éxito un trasplante 46 días antes», estaba estable y próxima a abandonar el hospital cuando recibió «un medicamento por vía intravenosa en lugar de oral», lo que, a su juicio, le provocó lesiones internas que terminaron causando su muerte diez días después.
Además, ha acusado a médicos del servicio de cardiología de declarar durante la instrucción «para tapar las consecuencias del gravísimo error» y ha criticado que, según afirma, no se abriera ninguna investigación interna ni se adoptaran medidas tras el fallecimiento de la paciente.