Imagen de archivo de una zona afectada por la DANA, a 2 de noviembre de 2024, en Chiva, ValenciaEuropa Press

La exalcaldesa de Chiva declara ante la jueza de la dana que a las siete llegó «un golpe de agua brutal»

La testigo asegura que el municipio no recibió instrucciones del Centro de Coordinación de Emergencias y que permaneció una semana sin agua, luz, gas ni carreteras

La exalcaldesa de Chiva ha declarado ante la jueza que investiga la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024 que el municipio vivió a última hora de la tarde un episodio repentino y devastador. Según ha relatado, sobre las 19:00 o 19:30 horas llegó «un golpe de agua brutal» y «se desbordó absolutamente todo».

La ex primera edil ha comparecido como testigo en el juzgado de Catarroja, que instruye la causa sobre la gestión de la riada, en la que figuran como investigados la exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, y su exnúmero dos, Emilio Argüeso. La dana dejó 230 víctimas mortales en la provincia de Valencia.

Durante su declaración, la testigo ha explicado que en Chiva empezó a llover desde primera hora de la mañana, alrededor de las 6:30 horas, aunque posteriormente paró. Según ha indicado, las precipitaciones no volvieron a intensificarse hasta las 15:00 o 15:30 horas.

La exalcaldesa ha relatado que sobre las 17:00 horas recibió una llamada de la Diputación para preguntarle por el estado del barranco. Al poder verlo desde su vivienda, comprobó que estaba «bien», por lo que no entendía en ese momento la preocupación. Poco después, según su testimonio, comenzó a bajar agua arrastrando coches y contenedores.

Pese a ello, ha señalado que el barranco seguía sin desbordarse. «Era la calle la que tiraba toda el agua del barranco», ha explicado. A partir de ese momento, la situación se agravó rápidamente. La testigo ha asegurado que el municipio se quedó sin agua, sin luz, sin carreteras y sin gas durante una semana.

Me sentí muy sola como alcaldesaAmparo Fort SánchezEx Alcaldesa de Chiva

También ha indicado que hacia las 17:30 horas ya se produjeron llamadas al 112 de vecinos de Chiva con «problemas muy graves». Sin embargo, el momento más crítico llegó, según su relato, entre las 19:00 y las 19:30 horas, cuando entró una avenida de agua que describió «como si se hubiese abierto un pantano o una presa».

La exalcaldesa ha contado que en ese momento llamó al diputado provincial de Bomberos, Avelino Mascarell, para comunicarle que el municipio ya se había inundado. Ha precisado que ya era de noche, aunque, teniendo en cuenta que era invierno, calculó que podrían ser las 18:30 o las 19:00 horas.

La testigo ha insistido en que el barranco «en ningún momento» amenazó con desbordarse, pero que en Chiva «había agua por todas partes». «Me sentí muy sola como alcaldesa», ha lamentado ante la jueza.

Esa noche, según ha declarado, la Policía Local fue a recogerla para unirse a la Guardia Civil. Fue entonces cuando un teniente le comunicó que habían tenido una baja. Eran aproximadamente las 21:00 o 22:00 horas.

La exalcaldesa también ha descrito las dificultades de los rescates durante la noche. Ha asegurado que cuando comenzaron a sacar a los vecinos de sus casas, muchos iban ya en pijama, entre ellos personas mayores y usuarios en silla de ruedas. También ha relatado casos de vecinos que habían quedado colgados de cables de antena. Según su testimonio, solo disponían de linternas para sacar a la gente y trasladarla al colegio habilitado.

Sin avisos del CCE

Preguntada por si recibió instrucciones del Centro de Coordinación de Emergencias, la testigo ha respondido que ese día no recibieron «nada» y que tampoco hubo información preventiva previa. Ha afirmado que nadie del CCE la llamó y que esa tarde Chiva quedó «completamente aislada».

«Por no poder avisar, no podíamos avisar a la funeraria para que se llevaran el cadáver que tenían», ha declarado. También ha asegurado que el Ayuntamiento no recibió ningún correo electrónico del CCE «ni ese día ni en días anteriores» y que la única información disponible era la que les iba trasladando la Policía. «Estábamos pendientes de Aemet», ha añadido.

La exalcaldesa ha señalado además que la Unidad Militar de Emergencias no llegó a Chiva y que supo qué era un Cecopal cuando se activó a la mañana siguiente. «Hasta ese día no sabía lo que era», ha indicado.

Al ser preguntada por si habría sido necesario recibir más información, la testigo ha respondido que lo habría agradecido. Según ha señalado, si alguna administración superior disponía de datos sobre la magnitud del episodio, debería haberlos trasladado. «Hubiese agradecido que me dijesen previamente algo, que venía esa cantidad de agua», ha concluido.