Imagen de archivo de la localidad de Utiel tres días después de la dana
La Guardia Civil confirma a la jueza que halló el primer muerto en Utiel por la dana a las 20 horas
La Benemérita explica en un informe remitido a Nuria Ruiz Tobarra que los agentes durante gran parte del día estaban «metidos en el agua realizando rescates»
La Guardia Civil de la localidad valenciana de Utiel ha remitido este miércoles un informe a la jueza de Catarroja que investiga la gestión política de la dana que el primer cuerpo sin vida lo hallaron los agentes alrededor de las 20.00 horas del 29 de octubre de 2024. A su vez, certifican que la causa del fallecimiento fue el desbordamiento del río Magro.
Así lo confirma el comandante del Puesto tras la petición de la Nuria Ruiz Tobarra tras su petición al respecto circunscrita al citado municipio, donde murieron un total de seis personas por la crecida del cauce hacia el mediodía.
En el documento, el agente detalla que esa jornada los agentes del Puesto de Utiel, debido a que gran parte del día se encontraban «metidos en el agua realizando rescates», no tenían medios de transmisión que los enlazaran con la Central Operativa de Servicios de la Comandancia de la Benemérita de Valencia ni con el Puesto de Mando Avanzado improvisado en la Compañía de Requena, ya que estuvieron trabajando en grupos separados, «auxiliados por gente de Utiel con maquinaria pesada para realizar los rescates».
El informe prosigue explicando que por la realización de estos rescates, en un momento «indeterminado, que pudiera ser alrededor de las ocho de la tarde», el inspector jefe de la Policía Local de Utiel, tras conseguir salir de una vivienda donde se había quedado aislado mientras realizaba un rescate, les informó de que en la calle Ramón y Cajal, en el número 20, cuando trataba de salir de la casa para incorporarse de nuevo a los grupos de rescate, había encontrado en la planta baja el cuerpo sin vida de uno de los moradores. «Esa es la primera comunicación real y veraz de que existen fallecidos en la localidad», concluye el guardia civil.