Imagen de una escuela infantil Casa Caridad
Casa Caridad atiende a más de 800 personas entre menores y familias desde sus escuelas infantiles
La entidad refuerza su acompañamiento social a hogares vulnerables con más de 4.000 entrevistas y 74 inserciones laborales en el último año
Casa Caridad encara el final del curso escolar en sus centros de educación infantil con un balance que va más allá de las aulas. La entidad ha atendido durante 2025 a 244 niños y niñas de entre uno y tres años en sus escuelas infantiles de Petxina, Benicalap y Torrent, una labor que ha beneficiado de forma directa a 842 personas, si se incluye también a sus familias.
La organización subraya que estos centros no funcionan únicamente como un recurso educativo, sino como una puerta de entrada para detectar situaciones de vulnerabilidad y acompañar a los hogares en ámbitos esenciales como la conciliación, la estabilidad familiar, el acceso al empleo, la formación, la vivienda o las ayudas sociales.
Este trabajo se articula a través del Programa Escuela Familia, con el que Casa Caridad ha acompañado en el último año a 226 familias mediante un seguimiento social individualizado. En total, el programa ha realizado 4.080 entrevistas y 6.164 actuaciones de intervención social, además de ofrecer apoyo económico y acompañamiento en trámites administrativos y procesos de extranjería.
Entre los resultados de este acompañamiento, la entidad destaca la inserción laboral de 74 personas y la mejora formativa de otras 98, dos indicadores que, según Casa Caridad, contribuyen a reforzar procesos de autonomía y estabilidad sostenidos en el tiempo.
La presidenta de la entidad, Elena Sánchez, ha señalado que la educación infantil «es mucho más que un recurso educativo», ya que permite identificar situaciones de vulnerabilidad desde edades muy tempranas y trabajar con las familias para mejorar sus oportunidades. «Trabajamos para que los niños y niñas crezcan en entornos seguros y adecuados, pero también para que sus familias puedan avanzar hacia una mayor autonomía», ha afirmado.
El modelo de Casa Caridad combina la atención educativa con un acompañamiento social continuado, partiendo de la idea de que el bienestar de los menores está directamente relacionado con la situación de su entorno familiar. Por ello, junto al trabajo diario en las aulas, la entidad impulsa espacios de participación y apoyo para madres y padres.
Durante este curso se han desarrollado 44 encuentros de Escuela de Familias y siete grupos de apoyo entre mujeres, con el objetivo de generar redes de acompañamiento, fortalecer vínculos comunitarios y ofrecer herramientas a las familias en situación de vulnerabilidad.
Casa Caridad cuenta actualmente con tres centros de educación infantil en Valencia y Torrent, con 148 plazas destinadas a menores de familias vulnerables. A través de estos recursos, la entidad refuerza su apuesta por la intervención preventiva, la inclusión social y la igualdad de oportunidades desde las primeras etapas de la vida.