Imagen del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y del portavoz de Vox en las Cortes Valencianas, José María LlanosEP

Las líneas maestras de los presupuestos de la Generalitat Valenciana con los que PP y Vox acabarán la legislatura

El centroderecha sella el acuerdo que dota de estabilidad los últimos doce meses hasta las elecciones

Fumata blanca en las Cortes Valencianas. El acuerdo entre PP y Vox para aprobar los presupuestos de 2026 significa consolidar la estabilidad política para todo el último año que falta hasta las elecciones autonómicas de 2027. Las cuentas valencianas, que entrarán en vigor antes de empezar el mes de agosto, se sustentan en tres pilares fundamentales, tal y como han detallado desde el partido de Abascal, siendo una de ellos la sonada «prioridad nacional».

El calendario de los presupuestos comienza a contar este mismo viernes, 29 de mayo, cuando el pleno del Consell. Los días 2, 3 y 4 de junio serán los indicados para que los diferentes miembros del gobierno valenciano trasladen sus propios números por cartera, dejando para el día 17 de junio el pleno para el debate de las posibles enmiendas y se prevé que la aprobación definitiva tenga lugar entre los días 21 y 22 de julio.

Las dos formaciones de derecha han sellado un acuerdo basado en tres pilares, en tres cuestiones sobre las que se asentarán las cuentas valencianas para este mismo año, sin dejar de lado otros aspectos que se conocerán al detalle conforme se sepan los números exactos de cada materia.

«Prioridad nacional»

Vox ha fijado como punto esencial la aplicación de la conocida como «prioridad nacional», un sistema de ordenación por el que los españoles deben tener una posición prioritaria para recibir «ayudas sociales y en el acceso a la vivienda, tanto para compraventa como alquileres».

La vivienda

Justamente la vivienda se presenta como otro de los puntales de las cuentas valencianas, ya que el acuerdo entre los de Abascal y los de Feijóo prevé «acabar con las trabas burocráticas impuestas» por el último gobierno socialista.

«Reducción fiscal»

El tercer punto prioritario para haber alcanzado el acuerdo es una nueva «reducción fiscal». En palabras de José María Llanos, portavoz parlamentario de Vox, ésta será «drástica y radical» y también implicará unos «ahorros importantes en el IRPF».

Inmigración y recortes a los sindicatos

Pero en el plano económico aparecen ya otras cuestiones relativas como que se va a llevar a cabo una «bajada del gasto superfluo y del despilfarro en la Administración», según Vox. En este apartado se incluirá un «recorte de las subvenciones a patronal y sindicatos».

Sin que sea un elemento esencial en el presupuesto, pero sí ha sido destacado por Vox en el anuncio del acuerdo con el PP, aparece también el tema de la inmigración. En este sentido el partido de derechas ha anunciado la «creación de un servicio específico de control del fraude en los empadronamientos y de la sobreocupación de los centros de menores».

Obviamente el acuerdo ha sido criticado por PSOE y Compromís, mientras que desde PP y Vox han mostrado su alegría por confirmar las cuentas que aseguran la estabilidad política hasta los comicios de dentro de un año, aunque a finales de año se deberían aprobar unas nuevas cuentas para 2027. Pero antes de eso, primero hay que aprobar los de 2026 en cerca de un mes.