El ministro de Hacienda, Arcadi España, en un desayuno informativoEuropa Press

El Gobierno se aferra a la tesis de las maniobras políticas y Arcadi España señala a Feijóo: «Algo extraño hay»

El ministro de Hacienda avala las duras críticas de Óscar Puente y emplaza al líder del PP a aclarar «cómo anticipa operaciones judiciales que están bajo secreto de sumario»

En una maniobra defensiva coordinada ante la presión que sufre el Gobierno de Pedro Sánchez, el ministro de Hacienda, Arcadi España, ha cerrado filas con su homólogo de Transportes, Óscar Puente, al respaldar su teoría sobre la existencia de una estrategia «nada democrática» para tumbar al Ejecutivo.

Durante un acto público en Paterna (Valencia), España ha evitado colisionar directamente con los estamentos judiciales o policiales por las recientes filtraciones de sumarios reservados, pero ha trasladado la carga de la prueba al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, exigiéndole que explique «por qué conoce» de antemano pasos procesales que por ley deberían ser secretos.

El titular de Hacienda ha enmarcado el controvertido discurso de Puente como una simple «descripción de hechos». Aunque ha insistido en el mensaje institucional de mantener el «máximo respeto y confianza» en jueces, fiscales y fuerzas de seguridad, el ministro ha deslizado la sospecha sobre la acumulación de acontecimientos de los últimos días que cercan al entorno socialista, asegurando de forma tajante que «hay algunos elementos que casualidades no parecen».

La contraofensiva de los de Sánchez pasa ahora por señalar la supuesta ventaja informativa de la cúpula del Partido Popular. Según la argumentación de Arcadi España, la ciudadanía percibe que «algo extraño hay» cuando dirigentes de la oposición se adelantan a operaciones de un ámbito judicial reservado, una práctica que, a su juicio, perjudica las investigaciones. Sin embargo, el ministro ha eludido aclarar cómo llega esa información confidencial a manos del PP si los organismos encargados de custodiarla actúan con la neutralidad que él mismo les presupone.

Al ser repreguntado explícitamente sobre el origen de estas filtraciones -señalando directamente si sospecha de los magistrados o de los agentes policiales a cargo de las pesquisas-, Arcadi España ha negado de plano esa vinculación. Para evitar abrir un conflicto institucional de mayor envergadura, el ministro ha reconducido toda la responsabilidad hacia la figura de Feijóo por «hacer anuncios de procedimientos», exigiendo que sea el Partido Popular el que rinda cuentas sobre la «utilización» política que hace de dichos datos previos.

Rechazo a la autocrítica

Esta estrategia de distracción coincide con el debate sobre el desgaste de las siglas socialistas tras encadenar lo que el propio entorno gubernamental reconoce como una semana «muy complicada». A pesar de la gravedad de la situación, el titular de Hacienda ha descartado con rotundidad que el partido se plantee la convocatoria de un Congreso Extraordinario para reconfigurar sus liderazgos, limitándose a blindar la organización bajo el calificativo de «un partido sólido y fuerte».

Para concluir su intervención, España ha querido contraponer la gestión de la crisis que realiza el PSOE frente a la conducta de sus rivales políticos. El ministro ha defendido que, si bien «nadie puede evitar determinados comportamientos» individuales dentro de las filas políticas, la diferencia radica en la respuesta institucional, presumiendo de una «contundencia» que, según ha reprochado, contrasta con el silencio o los «homenajes» que otras formaciones brindan a sus dirigentes cuando se ven salpicados por la polémica.