Alberto Caparrós

Un calvario para el PP y Vox en Valencia

Los sindicatos de izquierdas siguen enrocados en su plan de boicotear al Gobierno de centro derecha que legítimamente decidieron los valencianos que ni salen a manifestarse a la calle todas las semanas ni se dedican a hacer campaña en las redes sociales

La cuenta atrás para las elecciones autonómicas y municipales ya se ha activado. En menos de un año, los valencianos volverán a las urnas. La campaña de los comicios del 23 de mayo ha comenzado en los escenarios en los que mejor se maneja la izquierda: las calles y las redes sociales.

Al PP y a Vox les espera un calvario en la Comunidad Valenciana hasta las elecciones municipales. Los dos partidos que concitan la mayoría absoluta ya estaban advertidos. En estas mismas Crónicas Sabáticas del 4 de abril, ya avisábamos desde las páginas de El Debate de que la izquierda ya estaba articulando su estrategia de desgaste.

Ocho semanas después los peores augurios se han confirmado. A la insólita huelga indefinida en la educación pública le sucederán en los próximos días las protestas en el sector de la sanidad y los paros en Metrovalencia.

La táctica orquestada por los sindicatos pasa por presionar al Gobierno de Juanfran Pérez Llorca en un momento crucial de la legislatura cuando ya se atisban las elecciones en el horizonte. Los mismos sindicatos que miran hacia otro lado ante los escándalos de corrupción del Gobierno central y que asumen sin rechistar que Pedro Sánchez no presente unos Presupuestos Generales del Estado se han propuesto hacerle la campaña al PSOE y a Compromís.

Imagen del cartel difundido por los sindicatos para llamar a las protestas en el sector de la sanidad valencianaEl Debate

No se puede interpretar de otra forma la táctica de las huelgas. El PP y Vox, en un ejercicio de responsabilidad, han aprobado las cuentas de la Generalitat que contemplan la subida de sueldos para los profesores y el aumento de la inversión en la educación valenciana.

Pese a ello, los sindicatos de izquierdas siguen enrocados en su plan de boicotear al Gobierno de centro derecha que legítimamente decidieron los valencianos que ni salen a manifestarse a la calle todas las semanas ni se dedican a hacer campaña en las redes sociales.