Lo que les espera al PP y a Vox en Valencia no es nada bueno
La izquierda ha comenzado a tomar las calles en el preludio de una larga campaña que ya ha empezado y no parará hasta el 23 de mayo de 2027
Si se me permite la metáfora propia de estas fechas, al PP y a Vox les espera un vía crucis hasta las próximas elecciones autonómicas y municipales. La izquierda ya ha activado la maquinaria para una campaña que ya ha comenzado y que terminará el 23 de mayo de 2027 cuando los valencianos hayan depositado sus votos en las urnas.
La huelga educativa del pasado martes es sólo el primer paso de una estrategia orquestada. Junto a los educadores que reclamaban legítimamente mejoras en sus condiciones laborales volvieron a ondearse las clásicas esteladas independentistas, la enseña republicana y la bandera palestina. Todo ello aderezado con la presencia del portavoz de Compromís, Joan Baldoví, recibido al grito de «presidente». El cóctel se sirve en las redes sociales para multiplicar el efecto de la protesta, aliñada con la enésima controversia impostada a cuenta de los problemas de tráfico para cargar contra la alcaldesa de Valencia.
María José Catalá constituye, de hecho, el gran objetivo a abatir en términos políticos por parte de la izquierda. El resultado en la capital del Turia es determinante para las autonómicas. Sin ganar Valencia alcanzar la Generalitat supone una quimera. Compromís lo sabe y lanza a por la vara de mando a Mónica Oltra. Les da igual que esté procesada por el presunto encubrimiento de los abusos sexuales a una menor tutelada por los que fue condenado a cárcel el que fuera su marido. La estrategia de Oltra, que este sábado disecciona en estas mismas páginas de El Debate Jaume Lita, pasa por aglutinar bajo una misma candidatura a todo el espectro político situado a la izquierda de Compromís. Aunque no faltan los motivos para que partidos como Podemos o Esquerra Unida no quisieran ir de la mano de Oltra ni a la vuelta de la esquina (que le pregunte Javier Cintora en «Malas Lenguas» a Gloria Marcos a ver qué opina), todo apunta a que imperará el pragmatismo y sumarán sus fuerzas frente al adversario común. Todos les valdrá para doblegar al centro derecha. Lo que les espera al PP y a Vox en Valencia no es nada bueno. Avisados quedan.
Imagen de la manifestación celebrada este martes en Valencia
El PP y Vox deben ser conscientes de que les espera una larga campaña. La izquierda se maneja mejor en las calles y en las redes, dos de los escenarios en los que se libra la contienda electoral. Aunque todas las encuestas coinciden en señalar que los populares serán la formación más votada y podrán reeditar sus pactos de gobierno en el Ayuntamiento de Valencia y en la Generalitat, la izquierda sabe que, a diferencia de otras autonomías como Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, en estas tierras hay partido.
Lo sabe Pedro Sánchez, que ha incluido al valenciano Arcadi España en su Gobierno como ministro de Hacienda, y en la cúpula del PSOE a Pilar Bernabé.
Lo saben en Compromís, que han rescatado a Oltra para, tras sus dos intentos frustrados de ser la presidenta de la Generalitat, tratar de recuperar la vara de mando que perdió Joan Ribó en 2023.
Ahora hace falta que el PP y Vox lo sepan también, lo asuman y den la batalla cultural e ideológica que le reclaman sus votantes que hoy, dicho sea de paso, son mayoría en la Comunidad Valenciana.