Vista del pueblo de Montanejos (Castellón)
El secreto del pueblo valenciano con más camas para turistas que habitantes censados
Una localidad castellonense vive en torno a su atractivo como destino de interior
Montanejos lleva años convertido en una de las grandes joyas turísticas y naturales del interior de la Comunidad Valenciana. Rodeado de montañas, atravesado por el río Mijares y famoso por las aguas termales de la Fuente de los Baños, este pequeño municipio castellonense vive una situación tan singular como reveladora del impacto del turismo rural: tiene más plazas de alojamiento para turistas que vecinos censados.
El dato resume perfectamente la transformación que ha experimentado este pueblo de interior, capaz de multiplicar varias veces su población durante los meses de verano gracias al atractivo de un entorno natural que se ha hecho popular dentro y fuera de España.
Los últimos datos municipales reflejan que Montanejos cuenta actualmente con cinco hoteles, un hostal, un albergue y 51 apartamentos turísticos, que suman alrededor de 837 plazas de alojamiento. Frente a ello, el municipio apenas supera los 651 habitantes censados.
Una diferencia que, además, se queda corta para explicar la realidad turística del pueblo, ya que miles de visitantes llegan durante el día para bañarse en las aguas termales o pasar la jornada en el paraje natural sin necesidad de pernoctar.
El fenómeno tiene mucho que ver con el enorme atractivo paisajístico de Montanejos. La Fuente de los Baños, con sus aguas a temperatura constante durante todo el año, se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados y visitados de la Comunidad Valenciana. A ello se suma la oferta de senderismo, deportes de aventura, escalada y turismo de naturaleza que rodea al municipio.
Fuente de los Baños de Montanejos, Castellón
El beneficio económico para los comercios, la hostelería y la vida local es innegable, pero la gestión de tal volumen de personas requiere una precisión quirúrgica. Las cifras hablan por sí solas, ya que el municipio ha llegado a congregar hasta 8.000 personas durante el festivo del 15 de agosto, una marea humana que implica multiplicar la población habitual del pueblo hasta por doce en una sola jornada de verano.
Aunque la organización municipal consigue mantener el equilibrio durante los meses de mayor afluencia, también aparecen problemas derivados de la masificación. «El pueblo es el que es y no todos cabemos en el mismo sitio», reconoce el alcalde de Montanjeos, Miguel Sandalinas, en una entrevista para À Punt.
En un reportaje emitido por la radiotelevisión pública valenciana, varios vecinos y trabajadores municipales explicaban cómo cambia la vida cotidiana durante el verano. Daniel Muñoz, agente de la Policía Local, resumía así la intensidad de esos meses: «En junio, julio y agosto ya se desborda todo».
Pese a ello, el turismo se ha convertido en el gran motor económico del municipio. Hoteles, apartamentos, restaurantes, comercios y actividades de ocio viven en gran medida de la llegada masiva de visitantes. Los propios vecinos reconocen que el impacto económico resulta fundamental para mantener actividad y empleo durante buena parte del año.
El alcalde también pone el foco en la paradoja que supone sostener servicios públicos para una población flotante tan elevada: «Se tienen que generar unos servicios públicos que en el fondo lo pagan 600 y a veces lo disfrutan 8.000».
De turistas a vecinos
Por eso, uno de los grandes objetivos del Ayuntamiento pasa ahora por intentar transformar parte de ese turismo en nuevos residentes permanentes. En el reportaje de À Punt aparece uno de los ejemplos más representativos. Una pareja francesa llegó a Montanejos después de descubrir el pueblo gracias a un reportaje emitido en la televisión. Lo que comenzó como unas vacaciones para desconectar terminó convirtiéndose en una nueva vida.
Vistas a Los Estrechos, en la Fuente de los Baños de Montanejos, Castellón
Hace ya cerca de dos años que cambiaron París, una ciudad de más de dos millones de habitantes, por un pequeño municipio castellonense de poco más de 600 vecinos: «Era una ciudad muy estresante, aquí podemos tomarnos el tiempo de hablar con la gente, caminar, ir al balneario». La adaptación ha sido tan positiva que aseguran que «nunca podríamos regresar a nuestra antigua vida, estamos muy bien aquí».
Música electrónica y naturaleza
El Ayuntamiento también busca nuevas fórmulas para diversificar la oferta turística más allá de las aguas termales y el turismo de naturaleza. De esa estrategia nació «Días de Campo», un festival que combina música electrónica y entorno natural y que ha conseguido proyectar internacionalmente la imagen de Montanejos.
El festival ha atraído visitantes de lugares tan distintos como Copenhague, Suiza, Alemania, Miami o numerosos puntos de España, algo poco habitual para un pequeño municipio de interior. Según destacan desde el propio pueblo, el evento ha servido para situar a Montanejos «en el mapa internacional». Además del impacto promocional, los vecinos valoran positivamente la repercusión económica. «Es positivo para el pueblo, se producen gastos de pisos, hoteles y en las tiendas», comentan algunos residentes, que destacan también el ambiente tranquilo del festival.
Montanejos representa así una de las caras más llamativas del turismo de interior en la Comunidad Valenciana, donde un pequeño pueblo vive muy por encima de su tamaño gracias a un entorno natural privilegiado, pero que al mismo tiempo busca la manera de convertir ese éxito turístico en crecimiento estable, nuevos vecinos y más recursos para sostener el futuro del municipio