Imagen de la Pasarela del Relleu, Alicante
De Benidorm al Penyagolosa: los seis miradores con mejores vistas de la Comunidad Valenciana
Valencia, Alicante y Castellón esconden algunos balcones que ofrecen vistas panorámicas de postal, desde el mar a la montaña
La Comunidad Valenciana esconde algunos de los paisajes más espectaculares de España. Del Mediterráneo infinito a las cumbres del interior, pasando por barrancos imposibles, humedales únicos y sierras que parecen suspendidas sobre el horizonte. Subir hasta las alturas, asomarse al vacío, contemplar el mar desde kilómetros de distancia o perderse en la inmensidad de un paraje natural se ha convertido en uno de los grandes atractivos para miles de visitantes que buscan algo más que sol y playa.
Con el objetivo de guiar a los amantes de la fotografía y la naturaleza, El Debate ha elaborado una recopilación basada en las recomendaciones de la web oficial de Turismo de la Comunidad Valenciana, seleccionando seis balcones espectaculares repartidos por el abanico de posibilidades que ofrecen las provincias de Valencia, Alicante y Castellón.
Valencia
El Mirador del Garbí, situado en plena Sierra Calderona y muy cerca de Estivella, es uno de los balcones naturales más famosos de la provincia de Valencia. Desde sus más de 600 metros de altitud se obtienen vistas privilegiadas del golfo, de la sierra y, en los días más despejados, incluso de la Albufera o las islas Columbretes. El acceso es relativamente sencillo y puede realizarse tanto en coche como a través de rutas senderistas desde Segart o Serra, lo que lo convierte en un lugar ideal tanto para excursionistas experimentados como para familias.
Mirador del Garbí en el Parque Natural de la Serra Calderona, Valencia
La Albufera de Valencia ofrece una experiencia completamente distinta. Aquí el protagonismo no recae en la montaña, sino en el agua, el cielo y la luz. Los embarcaderos y pequeños miradores repartidos por el parque natural permiten contemplar uno de los atardeceres más famosos de España, con el sol reflejándose sobre la laguna entre arrozales y barcas tradicionales.
Imagen de archivo de un atardecer sobre la Albufera de Valencia
El mejor acceso suele realizarse desde El Palmar o desde el embarcadero de la Gola de Pujol, donde existen pasarelas y zonas acondicionadas para disfrutar del paisaje. La recomendación principal es acudir al final de la tarde, especialmente en primavera y otoño, cuando la luz transforma completamente el entorno.
Alicante
Otro de los miradores imprescindibles es el Balcón del Mediterráneo de Benidorm. Situado sobre el antiguo emplazamiento del castillo que separa las playas de Levante y Poniente, este enclave se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de la Costa Blanca. Su característica plaza blanca y el mirador sobre el acantilado permiten contemplar una panorámica única del skyline de Benidorm, las dos grandes playas de la ciudad y el Mediterráneo abierto. La recomendación principal es acudir al atardecer o de noche, cuando las luces de los rascacielos y el contraste con el mar crean una de las estampas más espectaculares de Alicante.
Imagen del Balcón del Mediterráneo, Benidorm
La Pasarela de Relleu representa probablemente la experiencia más vertiginosa de toda la Comunidad Valenciana. Este recorrido suspendido sobre el desfiladero del río Amadorio se ha convertido en uno de los grandes reclamos turísticos del interior de Alicante. La ruta discurre por una estructura de madera anclada a la roca a más de 50 metros de altura y permite caminar literalmente sobre el vacío hasta acercarse al histórico pantano de Relleu, una obra hidráulica del siglo XVII.
Imagen de la Pasarela del Relleu, Alicante
En el interior de Castellón, Vistabella del Maestrat ofrece uno de los paisajes de montaña más impresionantes de toda la región. Situado a los pies del Penyagolosa, el municipio combina naturaleza, aire puro y una panorámica marcada por bosques, barrancos y cumbres que cambian completamente según la estación del año. Los miradores y rutas de la zona permiten contemplar buena parte del interior castellonense desde altitudes superiores a los 1.200 metros.
Otro de los grandes tesoros panorámicos de Castellón se encuentra en Alcalà de Xivert y Alcossebre, concretamente en el Mirador de la Ermita de Santa Lucía y San Benito. La subida hasta la ermita, situada sobre una colina que domina toda la costa, regala una de las vistas más completas del Mediterráneo castellonense. Desde allí pueden contemplarse las playas de Alcossebre, la Serra d’Irta, el Prat de Cabanes y numerosos kilómetros de litoral.
Vistas desde el mirador de la Ermita de Santa Lucía y San Benito (Alcalà de Xivert, Alcossebre)
El acceso puede realizarse en coche hasta las inmediaciones o a pie mediante una ruta ascendente muy popular entre senderistas y ciclistas. El mejor momento para visitarlo suele ser el amanecer o el atardecer, cuando la luz convierte el paisaje en una auténtica postal mediterránea.