Imagen de la acampada ilegal de docentes durante la huelga indefinida en la plaza de la Virgen de Valencia.EFE

Sólo el 15,12 % de los docentes valencianos secundan ya la huelga en pleno arreón sindical en las calles

Las formaciones laborales intentan evidenciar una realidad diferente a la que reflejan los datos oficiales

Bien podría parecer que la huelga indefinida en la educación pública valenciana es un mero movimiento tacticista. Una combinación de diversos intereses que cuentan con el gran grupo del cuerpo de maestros como emblema para mostrar el malestar por una situación sostenida de escaso reconocimiento laboral. Ahora, casual o causalmente, las calles muestran una tensión que ya no se vive entre los maestros 'huelguistas'.

Según los datos facilitados por parte de la Conselleria de Educación, este lunes 1 de junio sólo el 15,12 % de los docentes valencianos secundaron la huelga. Contrasta este dato con una jornada de cierta beligerancia en las calles de Valencia, con manifestaciones sin la correspondiente autorización o con la acampada ilegal educativa en la plaza de la Virgen.

A la batalla entre sindicatos y Generalitat Valenciana, contra los actuales dirigentes pese a que muchas reclamaciones fueron ignoradas por los responsables previos, comenzó enfocándose por los números. De ahí que el primer punto acordado entre la administración y los dos sindicatos que sí decidieron aprobar una cuantiosa subida de sueldo que puede deparar nóminas de hasta 4.500 euros brutos mensuales.

Con tantos días de protestas se han ido dando derivadas de lo más inesperadas. Incluso con acuerdos, como en cuestiones burocráticas, que los sindicatos de izquierdas se negaron a firmar. La negociación parece encallada y se fondo ya aparece la cuestión de que en medio año deben celebrarse las elecciones sindicales, por lo que a las formaciones les interesa evidenciar una hipotética fuerza colectiva.

Obviamente una huelga indefinida va perdiendo paulatinamente el porcentaje de seguimiento, más que nada porque en este caso la nómina se verá mermada por entre 150 y 200 euros por cada uno de los días que se haya secundado. Entre el 11 de mayo, primer día de paro, y este martes 2 de junio ha habido 17 días lectivos de huelga. En el cálculo más laxo se estaría hablando de 2.550 euros menos si se ha apoyado el paro sindical todos los días.

El pasado viernes, 29 de mayo, la huelga fue secundada por menos de 12 % del profesorado, siempre partiendo de los datos facilitados diariamente por la Conselleria de Educación.

Justamente conforme los índices de participación han languidecido a niveles que en otro contexto harían irrelevante el paro, ha aumentado la tensión en las calles.

Los sindicatos no aceptaron que Educación optara por no negociar el pasado viernes, pese a que estas mismas formaciones dejaron esperando a la Generalitat cinco días sin reuniones para forzar más protestas en las calles de Valencia justo una semana antes.

Accesos a la sede educativa sin permiso, negarse a salir de la reunión de este domingo y la agresión de un agente de la Policía Nacional a una docente jubilada han sido la gasolina que los sindicatos esperaban.

Ahora parece que la huelga sea más multitudinaria que lo que reflejan los datos oficiales. A ello hay que sumarle que las propias formaciones laborales de izquierdas quisieron saber cuántos docentes se encuentran actualmente de baja durante la huelga indefinida, destapando una posible situación de docentes optando por un diagnóstico médico para evitar ser 'sancionados' en plena huelga.