Imagen de archivo de Pilar Bernabé, Diana Morant y Rebeca Torró antes de un acto del PSPV-PSOE

Imagen de archivo de Pilar Bernabé, Diana Morant y Rebeca Torró antes de un acto del PSPV-PSOEEFE / Biel Aliño

De los abusos sexuales a la corrupción: el PSOE valenciano lidera la estrategia fallida del sanchismo en la Justicia y las encuestas

Rebeca Torró se escuda en que Leire Díez o Santos Cerdán son «farsantes, oportunistas y resentidos» mientras Pilar Bernabé sigue salpicada por supuestamente frenar las denuncias internas contra Paco Salazar

La llegada de Pedro Sánchez a la presidencia del Gobierno el 1 de junio de 2018 tras ganar la moción de censura contra el Gobierno de Mariano Rajoy no solo supuso un cambio en el inquilino del Palacio de La Moncloa, sino también las políticas y, muy especialmente, en la forma en que éstas se aplican. Respecto a este último aspecto, desde el primer momento se instauró la máxima de 'el escándalo de mañana tapará el de hoy', algo que se ha mantenido invariable tanto con Iván Redondo como con Diego Rubio al frente de la jefatura del Gabinete del líder socialista.

Sin embargo, esa manera de entender la vida pública se ha visto truncada a raíz de un sinfín de casos de presunta corrupción, de informes policiales y de decisiones judiciales han hecho que esa estrategia se desmorone a marchas forzadas por que, lejos de tapar uno al otro o el otro al uno, la mayoría de ellos están relacionados y no se entienden de manera separada.

En consecuencia, la factoría de propaganda de La Moncloa y Ferraz lleva no poco tiempo trabajando a toda máquina para construir argumentarios para intentar salir moderadamente airosos de esta situación. Las dos últimas piedras en este camino son las reuniones de la llamada 'fontanera' del PSOE, Leire Díez, con la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, y las menciones en las investigaciones al «One», de quien la Unidad Central Operativa (UCO) de la Benemérita no tiene dudas de que solo puede ser Sánchez.

Argumentario sanchista

Por si no fuera suficiente, todavía colean varios casos de supuestos abusos sexuales y laborales en el partido del puño y la rosa, cuyo máximo exponente mediático hasta la fecha es Paco Salazar. Corrupción y un feminismo que muchos lamentan que sea 'de boquilla' y no de hechos, dos grandes asuntos por los que las encuestas pintan bastos para los intereses socialistas. Salvo la del CIS de José Félix Tezanos, claro está.

Imagen de archivo de Rebeca Torró y Pilar Bernabé apoyando al procesado Miguel Ángel Gallardo durante la última campaña electoral en Extremadura

Imagen de archivo de Rebeca Torró y Pilar Bernabé apoyando al procesado Miguel Ángel Gallardo durante la última campaña electoral en ExtremaduraPSOE de Extremadura

Las encargadas de tapar esas heridas difícilmente sanables son dos valencianas. No por el hecho de ser valencianas, sino porque la hoja de ruta sanchista con vistas a las elecciones municipales de 2027 y las generales cuando decida el jefe del Ejecutivo así lo ha requerido. Son Rebeca Torró y Pilar Bernabé. La primera es la secretaria de Organización del PSOE, un puesto al que accedió desde la secretaría de Estado de Industria para suceder a un Santos Cerdán tras ser imputado, precisamente, por corrupción y a escasos días de pisar la prisión de Soto del Real.

Las bases de la defensa de la formación y sus extensiones, acorralado por sumarios y por términos como financiación ilegal, organización criminal, blanqueo de capitales, tráfico de influencias y todo un glosario consultable en el Código Penal no se pueden definir por parte de Torró y los suyos como férrea. Simplemente, se reduce a la técnica del calamar, calificando las noticias y las evidencias como «bulos», «calumnias», «pseudomedios», «fachosfera», «desinformación» o, incluso «montaje mediáticopolicial», en palabras de Patxi López. Fue la propia Torró la que se encargó de 'despejar a córner' toda la polémica una vez conocido parte del sumario del 'caso cloacas':

«La documentación conocida hoy es una suma de comportamientos individuales de farsantes, oportunistas y resentidos que han usado el nombre del PSOE en vano y en falso, muy a pesar del PSOE. Que nadie tenga ninguna duda de la honorabilidad y transparencia de este partido y de los valores que representan estas siglas. Ahora y siempre la ciudadanía tiene que saber que quien utilice el nombre del PSOE en vano, en falso, en beneficio propio o para defender oscuros intereses, nos tendrá siempre enfrente». Cero autocrítica mientras los socialistas se desangran interna y demoscópicamente.

'Ayuda' de Diana Morant

En lo relativo a los presuntos abusos, la contundencia también se echa de menos. A Salazar le siguieron otros nombres. Delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Bernabé fue aupada por Sánchez hasta la Secretaría de Igualdad federal (número cuatro de la organización) como mérito por ser el azote del expresidente de la Generalitat Carlos Mazón a cuenta de la gestión de la dana. Desde ese cargo, y según denuncia el Partido Popular, frenó las denuncias internas que la supuesta víctima de Salazar había realizado en los canales internos del partido.

Por primera vez en mucho tiempo, el Gobierno y el PSOE no manejan los tiempos ni los temas. Después de ocho años en el poder, Sánchez y sus adláteres ya no dominan la agenda. La gravedad de lo investigado en absoluto es baladí, pero tampoco hay que desdeñar los 'méritos' de Torró y Bernabé para no poder hacer frente dialéctico a ello ni evitar su traslación a las encuestas. Y todo, con la inestimable 'ayuda' de Diana Morant, que sufre en primera persona el descalabro en la intención del voto para los socialistas.

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