Imagen tomada este jueves de Diana Morant y Pilar Bernabé

Imagen de archivo de Diana Morant y Pilar BernabéEFE / Ana Escobar

Bernabé y Morant, las dos candidatas del PSOE con fecha de caducidad en el Gobierno de Sánchez

La Ley Electoral obliga a la delegada del Ejecutivo a dejar el cargo para presentarse a la alcaldía de Valencia mientras la ministra apura al máximo hasta la convocatoria de elecciones

Si el Partido Popular, Vox y amplios sectores de la sociedad llevan prácticamente tres años reclamando elecciones generales anticipadas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la imputación por supuesta corrupción de José Luis Rodríguez Zapatero y la operación llevada a cabo este miércoles por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en la sede de Ferraz y otros lugares no han hecho sino acrecentar ese sentimiento, que ya se ha convertido en una exigencia sin vuelta atrás.

A la espera de si el líder socialista decide escuchar a la mayoría de españoles, lo que no va a poder cambiar la fecha de los comicios municipales y autonómicos, que están fijados para el próximo 23 de mayo de 2027.En lo que concierne a la Comunidad Valenciana, las dos apuestas del PSOE son la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, para la Generalitat Valenciana y la delegada del Ejecutivo en la región, Pilar Bernabé, para el Ayuntamieno Valencia.

Fieles sanchistas como poca gente más, ambas tienen en común que compatibilizan desde hace no poco tiempo sus roles de cargos institucionales con sus respectivas campañas. De hecho, la pasada semana Morant se mostró orgullosa de ser «ministra-candidata». Lo hizo, además, protagonizando un insólito mitin en el Palacio de La Moncloa durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. En el caso de Bernabé, la denominación sería la de delegada-candidata.

Sin embargo, ni la una ni la otra llegarán a la cita con las urnas ostentando sus actuales responsabilidades. Bernabé por imperativo legal y la exalcaldesa de Ciencia por aquello de cumplir lo prometido tantas veces. En cuanto a la primera, Ley Orgánica 5/1985 del Régimen Electoral General establece en su artículo 6 que, entre otros puestos, son ineligibles y no se pueden presentar a unas elecciones, sean locales, autonómicas, generales o europeas, «los delegados del Gobierno en las Comunidades Autónomas y los subdelegados del Gobierno y las autoridades similares con distinta competencia territorial».

Poca interpretación cabe hacer sobre ello pues. Dicho de otra manera, Bernabé deberá renunciar si quiere presentarse para ser la candidata del PSV-PSOE a la alcaldía de Valencia. La gran incógnita radica en la fecha en la que dará ese obligado paso. Si decide apurar hasta el máximo los plazos, su salida coincidirá con la presentación oficial de las listas y su publicación en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOCV), algo que se producirá aproximadamente a mediados del mes de abril.

Imagen de la ministra de Ciencia, Diana Morant, y de la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé

Imagen de archivo de Diana Morant y Pilar BernabéEP

Con la aspirante local fuera de la Delegación, el siguiente enigma será saber quién le sucederá. En ese contexto es cuando entra en juego el nombre de Zulima Pérez, que en la actualidad es la comisionada del Gobierno central para la reconstrucción de la provincia de Valencia tras la dana del 29 de octubre de 2004. A ese cargo llegó en agosto de 2025 después de que su antecesor, José María Ángel, se viera forzado a dimitir tras destaparse que, presuntamente, haber falsificado su título universitario para escalar laboralmente en la Diputación de Valencia.

Si ese nombramiento terminara por consumarse, configuraría una prueba más de que Sánchez busca a la desesperada estirar al máximo el 'chicle' de las riadas como un mecanismo al servicio del rédito político. De hecho, el auge de Bernabé en el PSOE y su posterior designación como candidata se deben principalmente a haberse convertido en el gran azote de Carlos Mazón y de la Generalitat en lo relativo a la tragedia.

Por su parte, Morant también tiene 'fecha de caducidad'. Para ella no hay ningún precepto legal que le obligue a renunciar a ser la titular de Ciencia, Innovación y Universidades. Aun así, y salvo giro inesperado de guion, seguirá el camino ya realizado por excolegas suyas como Pilar Alegría en Aragón y María Jesús Montero en Andalucía. En ese momento, le acompañará el madrileño Óscar López y, quién sabe si también, el canario Ángel Víctor Torres.

Malas encuestas para el PSPV-PSOE

De confirmarse, dejaría el Gobierno una vez el presidente de la Generalitat, con quien se batirá el cobre para alcanzar el Palau, Juanfran Pérez Llorca, disuelva las Cortes regionales y llame a los ciudadanos de Castellón, Valencia y Alicante a votar el 23 de mayo. Ello ocurrirá 54 días antes de los comicios, es decir, el 31 de marzo de 2027.

Hasta entonces, Morant continuará explotando su autodefinición de «ministra-candidata», lo que, a tenor de lo que figura en su agenda oficial como ministra, desembocará en numerosos actos, casualmente, en la Comunidad Valenciana, su tierra natal y de su campaña, a la par que la inmensa mayoría de las provincias españolas quedarán huérfanas de la visita de la máxima responsable nacional de Ciencia, Innovación y Universidades. Bernabé y Morant también comparten otro rasgo: las encuestas dan mayoría absoluta a PP y Vox y, en consonancia, les niegan la posibilidad tanto de ganar como de gobernar.

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