Imagen de Finestrat, municipio del interior de AlicanteTurismo Comunidad Valencia

El pueblo del interior de Alicante con una cala en una de las salidas al mar más pequeñas de España

Alicante es una de las provincias españolas más asociadas al turismo de sol y playa, con destinos tan conocidos como Benidorm, Calpe o Altea atrayendo cada año a miles de visitantes. Sin embargo, más allá de la costa existen localidades que ofrecen una alternativa diferente sin renunciar al Mediterráneo.

Es el caso de Finestrat, un pueblo de interior que esconde una de las curiosidades geográficas más llamativas de España: cuenta con una cala propia situada a unos 16 kilómetros de su casco urbano y con una de las salidas al mar más pequeñas del país.

La localidad de la comarca de la Marina Baja presume de una de las curiosidades geográficas más llamativas de la geografía española. Aunque su casco urbano se encuentra tierra adentro, a los pies de una de las montañas más emblemáticas de Alicante, el municipio dispone de una pequeña salida al Mediterráneo a través de la conocida Cala de Finestrat.

Imagen de la Cala de Finestrat, AlicanteDavid Revenga Gosa/ Turismo Comunidad Valenciana

Lo más sorprendente es que esta playa se sitúa a unos 16 kilómetros por carretera del núcleo histórico del pueblo, una distancia poco habitual que convierte a Finestrat en un ejemplo singular de municipio de interior con acceso propio al mar. Además, su franja litoral apenas alcanza unos 267 metros, por lo que está considerada una de las salidas al mar más pequeñas del país.

La Cala de Finestrat es la única playa del municipio y se presenta como una pequeña bahía de arena fina encajada entre Benidorm y Villajoyosa. Con alrededor de 270 metros de longitud, está delimitada por formaciones rocosas que la protegen parcialmente del oleaje y crean un entorno especialmente atractivo para el baño.

Sus aguas suelen ser tranquilas y transparentes, mientras que su orientación y la protección natural del entorno contribuyen a que se haya convertido en uno de los rincones más apreciados de la Costa Blanca.

Una historia de piratas

La existencia de esta pequeña ventana al Mediterráneo tiene una explicación histórica. Durante siglos, las poblaciones de la zona colaboraron en la defensa del litoral frente a los ataques de los piratas berberiscos. Como reconocimiento a esa contribución, Finestrat recibió este reducido tramo de costa, una circunstancia que explica por qué el municipio combina hoy dos realidades aparentemente opuestas: un pueblo de montaña y una playa mediterránea separadas por varios kilómetros.

Esa dualidad ha acabado convirtiéndose en una de sus principales señas de identidad bajo el lema de «mar y montaña».

Pero Finestrat es mucho más que su curiosa cala. Situado en la Marina Baja, muy cerca de Benidorm y a unos 40 kilómetros de la ciudad de Alicante, el municipio se extiende por un territorio de fuertes contrastes paisajísticos.

El casco antiguo se alza sobre una elevación rocosa desde la que se dominan las montañas y, en los días despejados, también el mar. La localidad ha experimentado un importante crecimiento demográfico durante las últimas décadas, impulsado por el turismo y por su proximidad a algunos de los principales destinos vacacionales de la provincia.

Casco urbano de Finestrat, municipio del interior de AlicanteAyuntamiento de Finestrat

Pasear por sus calles permite descubrir uno de los conjuntos urbanos más pintorescos de Alicante. Las estrechas vías de origen morisco serpentean entre viviendas tradicionales que parecen asomarse al vacío. Las conocidas casas colgantes son uno de los elementos más característicos de la localidad y constituyen una de las estampas más fotografiadas.

El casco histórico se asienta sobre los restos de antiguas fortificaciones árabes hoy desaparecidas. Del antiguo castillo apenas quedan vestigios, pero su memoria sigue presente en espacios como el Mirador del Castell y en la ermita del Santísimo Cristo del Remedio, levantada en la zona donde se encontraba la fortaleza.

La fortaleza de 1.400 metros

Otro de los grandes protagonistas de Finestrat es el Puig Campana, una montaña de 1.410 metros de altitud que domina el paisaje de toda la comarca. Su silueta inconfundible puede verse desde numerosos puntos de la provincia y constituye uno de los destinos favoritos para senderistas y amantes de la naturaleza. Diversas rutas permiten recorrer sus laderas y alcanzar miradores desde los que se contemplan panorámicas espectaculares de la Costa Blanca.

Alrededor de esta montaña gira una de las leyendas más conocidas de Alicante. Según la tradición popular, un gigante habitaba la zona y, al conocer que la mujer de la que estaba enamorado iba a morir antes de que terminara el día, intentó prolongar las horas de luz arrancando un enorme fragmento de la montaña para lanzarlo al mar.

Cima del Puig CampanaVisit Benidorm

El hueco dejado en la cima sería el famoso corte o «portell» que caracteriza al Puig Campana, mientras que el trozo desprendido habría dado origen a la isla de Benidorm. Aunque se trata de un relato legendario, sigue formando parte del imaginario colectivo de la comarca.

El patrimonio local estuvo marcado también por sus castillos desaparecidos, de los cuales hoy apenas quedan vestigios arqueológicos integrados en el área del Auditorio del Castillo y la Ermita del Santísimo Cristo del Remedio, un lugar que evoca la antigua fortaleza que vigilaba el valle. Es digno de mención, además, que este rincón tan arraigado a su identidad es el pueblo de origen del actual presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, lo que añade un punto de relevancia contemporánea a su rica crónica local.

Entre los planes más recomendables en Finestrat destacan el recorrido por su casco antiguo, la visita a la Font del Molí, las rutas senderistas por el entorno del Puig Campana, la contemplación de los miradores del pueblo y, por supuesto, una escapada a la Cala de Finestrat para darse un baño o disfrutar de los deportes acuáticos.