Imagen del nombre de 'València' en la plaza del Ayuntamiento de Valencia.Jaume Lita

El Ayuntamiento de Valencia, abocado a mantener el topónimo de la ciudad en catalán

La Academia Valenciana de la Lengua rechaza las alegaciones del gobierno municipal de PP y Vox para el cambio de la denominación de la capital del Turia

La ciudad de Valencia se queda de forma oficial con el topónimo en catalán. Así se desprende después de que la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) haya rechazado las 27 alegaciones presentadas por el Ayuntamiento de la capital del Turia para que la ciudad recuperara su denominación en valenciano, desechando la fórmula catalana aprobada en su momento por Compromís y PSOE.

La AVL es la entidad estatutaria que tiene entre sus funciones velar por el cumplimiento de la normativa valenciana, aunque en su nomenclatura no aparezca en ningún lugar el idioma hablado en la región. Es por ello que su informe, contra el intento del Ayuntamiento de Valencia de recuperar la doble denominación de la ciudad en valenciano y castellano, es vinculante. Sin su visto bueno no tiene sentido que la Generalitat Valenciana, quien la dotó de dicha autoridad, actúe de forma contraria.

La medida fue anunciada por la presidenta de la entidad, Verònica Cantó, quien sentenció que la AVL había «rechazado todas las alegaciones» presentadas por el Ayuntamiento de Valencia. Dicha documentación es perceptiva para cualquier cambio de topónimo y la Academia lo que hecho es remitir el escrito «a la dirección general de la Administración Local de la Generalitat Valenciana, que es quien lleva el procedimiento y no el Ayuntamiento».

Realmente en todo momento se ha sabido de la oposición de la AVL para que Valencia se llame oficialmente Valéncia en valenciano, manteniendo el València en catalán impuesto por el Ayuntamiento en tiempo de Joan Ribó. Aquella medida aprobada por Compromís y PSOE propició que la tercera ciudad de España desechara su topónimo en castellano y que sólo fuera oficial en el idioma de Cataluña.

Ahora, con PP y Vox, el Ayuntamiento quiso revertir aquella variación pero se ha topado con la oposición de la AVL, una entidad estatutaria con rango como para determinar si el nombre se puede o no cambiar en base a la lengua propia de la región.

Es más, la AVL incurrió en cierta contradicción en su informe de marzo, cuando ya formalizó su oposición a que Valencia fuera Valéncia y no València. En ese momento señaló que ciertamente la ciudad se pronuncia con el acento cerrado, pero que su escritura debe ser en abierto «por tradición ortográfica». La conclusión era clara: se debe mantener el topónimo de València porque es la forma «correcta y adecuada», así como «la única»

Además, la entidad justificó todo su argumentario señalando que el valenciano «forma parte de la variedad occidental del catalán», cuestión que ya determina el fondo de la misma.

Pero la AVL no se limitó a reforzar la forma catalana en vez de la valenciana, sino que también apuntó contra la intención del Ayuntamiento de Valencia de que la denominación en castellano sea también oficial. Al respecto señaló que la recuperación del topónimo desterrado por PSOE y Compromís «no está justificado».

Así que el Ayuntamiento de Valencia deberá mantener la denominación en catalán impuesta por Joan Ribó, no podrá llamarse en la lengua propia de la región y sólo se podrá añadir el topónimo en castellano. Valencia volverá a ser Valencia, pese a que se debe mantener València y no se podrá cambiar por la propia Valéncia.