La Asociación Vecinal de las playas de Almardà, Corinto y Malvarrosa reclama medidas urgentes de protección
Una asociación de playas de Valencia reclama medidas urgentes tras «la rápida pérdida» de arena
La presidenta del colectivo, Amparo Peris, alerta de que se están generando «unos auténticos acantilados»
Con el verano que oficialmente empezando el próximo domingo 21 de junio, pero con temperaturas ya propias del estío y masas de turistas ya en Valencia, a Asociación Vecinal de las playas de Almardà, Corinto y Malvarrosa ha reclamado «medidas urgentes» tras «la rápida pérdida» de arena de los arenales regenerados, según han reclamado en un comunicado.
Así, ha trasladado su preocupación sobre el importante desnivel generado en varios tramos del litoral norte de Sagunto tras los primeros episodios de oleaje registrados pocos días después de finalizar los trabajos de regeneración impulsados por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
La entidad vecinal ha aplaudido la ejecución de una actuación «largamente reivindicada» y considera que la aportación de más de un millón de metros cúbicos de arena, sufragada con Fondos Europeos, constituía «una medida imprescindible para intentar revertir décadas de regresión litoral».
Sin embargo, los efectos observados tras apenas una jornada de oleaje han generado «una profunda preocupación entre los residentes y evidencian, una vez más, la necesidad de complementar los aportes de arena con mecanismos eficaces de protección y retención sedimentaria». De hecho, han advertido de que en diversos puntos de las playas regeneradas «ya se observan importantes desniveles y escarpes de arena».
Al respecto, han señalado que «especialmente significativa» resulta la situación de la playa de Corinto, donde en algunos tramos el acceso al mar únicamente es posible salvando desniveles de aproximadamente metro y medio de altura, «dificultando seriamente el uso de la playa por personas mayores, menores y personas con movilidad reducida».
«Triste situación»
La presidenta de la Asociación Vecinal de Almardà, Corinto y Malvarrosa, Amparo Peris, ha manifestado «la sorpresa» existente entre los vecinos por la rapidez con la que se han producido estos cambios: «No esperábamos que tan pronto se fuera tanta arena y se generaran unos auténticos acantilados. Aunque ya advertimos que esto podía suceder en un futuro tras contemplar la triste situación actual de las playas regeneradas del Saler y la Garrofera de Valencia».
«Creemos que es urgente que el Ministerio no deje esto así y coloque sistemas de retención cuanto antes porque de lo contrario, dentro de nada podríamos estar igual o peor que antes», ha apuntado y en ese sentido ha recordado que «la playa de Malvarrosa empezó con algunos pequeños escalones y acabó desapareciendo tras el temporal Harry, no queremos que esto vuelva a suceder y es necesario actuar rápidamente».
Así, ha apuntado que los propios técnicos de la Demarcación de Costas ya explicaron que el perfil inicial de la playa evolucionaría progresivamente hasta alcanzar su equilibrio natural. Sin embargo, consideran que la velocidad con la que se están produciendo estas modificaciones demuestra «la necesidad de adoptar medidas complementarias que permitan conservar la inversión realizada y garantizar la estabilidad futura del litoral».
«La situación resulta especialmente preocupante si se tiene en cuenta que el oleaje registrado durante estos días no puede considerarse un temporal significativo», ha apuntado la entidad vecinal, que «qué podría suceder cuando lleguen los episodios de mala mar propios del otoño y del invierno mediterráneo».
De hecho, ha apuntado que el pasado mes de enero, durante el temporal Harry, el mar volvió a alcanzar zonas muy próximas a viviendas no solo en primera línea sino anegando calles y viviendas interiores, provocando graves daños sobre la playa, inundando el cordón dunar y afectando a espacios naturales especialmente sensibles. «Aquel episodio volvió a poner de manifiesto la extrema vulnerabilidad de las playas de Almardà, Corinto y Malvarrosa, donde la pérdida continuada de sedimentos redujo de forma drástica la capacidad de protección natural del litoral», ha señalado.
Alteración por las infraestructuras
La entidad vecinal ha insistido en que la problemática actual «no responde únicamente a fenómenos naturales» ya que durante décadas ha venido denunciando públicamente las consecuencias que tendría la construcción de infraestructuras marítimas al norte de Sagunto, especialmente espigones y obras portuarias que «han alterado gravemente la dinámica sedimentaria natural de la costa» y acabarían «privando de alimentación natural a las playas situadas al sur».
Por todo ello, la Asociación reitera la urgente necesidad de instalar mecanismos de protección adecuados y la implantación de sistemas de protección compatibles con la dinámica natural del litoral, especialmente arrecifes artificiales o diques exentos sumergidos paralelos a la costa.
Al respecto, ha explicado que «la principal ventaja de estas estructuras no radica únicamente en la retención de arena, sino en su capacidad para disipar la energía del oleaje». Al encontrarse separados de la línea de costa, permiten que continúe el transporte natural de sedimentos de norte a sur, pero «reducen significativamente» la fuerza de las olas y, por tanto, la cantidad de arena arrastrada mar adentro. Asimismo, la entidad vecinal reclama que se agilice la instalación de las pasarelas y equipamientos pendientes.