Imagen de unos catecúmenos junto al obispo
La Diócesis de Segorbe-Castellón constata un crecimiento en el número de adultos que reciben el Bautismo
Entre los catecúmenos se encuentran personas de diferentes edades y circunstancias, aunque destacan especialmente los jóvenes
La Diócesis de Segorbe-Castellón ha constatado un incremento del número de adultos que se acercan a la Iglesia para recibir el Bautismo. Así, durante los primeros meses de 2026 se está constatando un importante crecimiento en el número de catecúmenos que, tras un proceso de formación y discernimiento en sus respectivas parroquias, han decidido dar el paso de incorporarse plenamente a la vida cristiana.
El dato resulta «especialmente significativo» si se compara con el año pasado, según ha informado la Diócesis. Durante todo 2025 fueron bautizados 64 adultos en el conjunto de la Diócesis. Sin embargo, en lo que llevamos de 2026 ya han recibido este sacramento 81 personas adultas, una cifra que refleja el «creciente interés» por la fe cristiana y el acompañamiento que se realiza desde las comunidades parroquiales.
Entre los catecúmenos se encuentran personas de diferentes edades y circunstancias, aunque destacan especialmente los jóvenes que, movidos por diversas inquietudes personales y espirituales, están descubriendo a Jesucristo y la vida de la Iglesia, ha subrayado la Diócesis.
Este proceso de iniciación cristiana se desarrolla en numerosas parroquias de la Diócesis, con el apoyo de la Delegación de Catequesis y Catecumenado, donde reciben la formación necesaria para vivir con plenitud su fe. Los últimos bautismos de adultos tuvieron lugar el pasado sábado en la parroquia de Santa María Magdalena de Moncofa, donde tres personas recibieron el sacramento de manos del obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente.
A lo largo de estos meses también se han celebrado bautismos de adultos en numerosas parroquias de la Diócesis.
Por otra parte, cinco adultos han sido incorporados durante este año a la Iglesia Católica mediante el rito de admisión a la plena comunión con la Iglesia Católica.
Se trata de un proceso litúrgico y espiritual por el que una persona bautizada válidamente en otra confesión cristiana es recibida formalmente en la fe católica, profesando el Credo y participando plenamente de la vida sacramental de la Iglesia. De estas incorporaciones, tres han tenido lugar en la parroquia Virgen del Carmen de Onda, una en la parroquia El Carmen de Castellón y otra corresponde a un interno del Centro Penitenciario Castellón I.