Tribuna abiertaNieves Martínez

La sanidad que viene empieza hoy

El envejecimiento de la población, el incremento de las enfermedades crónicas y el crecimiento demográfico exigen una red sanitaria más moderna, más cercana y mejor preparada para los retos del futuro

Hay decisiones políticas que no se miden por el titular del día siguiente, sino por la huella que dejan en la vida de las personas. La sanidad es una de ellas. Y dentro de la sanidad, las infraestructuras constituyen probablemente la expresión más tangible de una política pública: un centro de salud abierto, un hospital ampliado o un nuevo equipamiento tecnológico son la demostración de que un presupuesto ha dejado de ser una cifra para convertirse en un servicio al ciudadano.

La Comunitat Valenciana afronta un momento decisivo. El envejecimiento de la población, el incremento de las enfermedades crónicas y el crecimiento demográfico exigen una red sanitaria más moderna, más cercana y mejor preparada para los retos del futuro. Por ello, la inversión en infraestructuras sanitarias no puede entenderse como un gasto, sino como una auténtica política de cohesión social y de igualdad de oportunidades.

Los Presupuestos de la Generalitat para 2026 destinan a la sanidad más de 9.453 millones de euros, el 36 % del gasto total. Detrás de esta cifra existe una idea clara: la sanidad pública debe fortalecerse desde la planificación y la ejecución, dejando atrás la política de los anuncios y las promesas incumplidas.

Durante demasiado tiempo, la Comunitat conoció proyectos que nunca salieron del papel, maquetas convertidas en titulares y necesidades sanitarias que quedaron aplazadas. Hospitales pendientes, centros sin ejecutar y territorios que esperaban respuestas concretas. Aquella etapa, la de los hospitales de campaña de dudosa contratación, la de los «ximoanuncios» en localidades sin terrenos al servicio de sanidad, dejó un déficit de infraestructuras que todavía hoy condiciona la capacidad de nuestro sistema sanitario.

La actual legislatura ha querido imprimir un cambio de rumbo. La apuesta por nuevas infraestructuras y por la modernización de las existentes responde a una convicción sencilla: la sanidad pública no se mejora únicamente con discursos, sino con inversiones que lleguen al territorio y con decisiones capaces de ejecutarse. Hoy el hospital de Ontinyent es el reflejo del trabajo bien hecho al servicio de toda una comarca.

Esa visión se traduce también en nuevas actuaciones en Atención Primaria, el nivel asistencial más cercano al ciudadano y la puerta de entrada al sistema sanitario. También se refleja en proyectos hospitalarios largamente esperados, como el impulso al nuevo Hospital General de Castellón, la ampliación del Hospital Vega Baja, las actuaciones en La Vila Joiosa o la modernización del Hospital General de Elche. Sin olvidar el ambicioso proyecto que será el nuevo Complejo de Campanar.

Pero hablar de infraestructuras en el siglo XXI también significa hablar de innovación. La transformación digital, la historia clínica única, el anillo digital sanitario o la incorporación de la inteligencia artificial al trabajo de los profesionales forman parte de una nueva concepción de la inversión sanitaria. La infraestructura ya no es solo ladrillo; es también tecnología, conectividad y capacidad para prestar una asistencia más eficiente y humana.

Especial relevancia tiene la apuesta por la protonterapia y el ciclotrón en el entorno del Hospital La Fe. La incorporación de tratamientos de vanguardia, especialmente en oncología infantil, simboliza una manera de gobernar que sitúa al paciente en el centro de las decisiones y que entiende la innovación como una herramienta al servicio del bien común.

La política, en demasiadas ocasiones, se pierde en la confrontación y en el corto plazo. Sin embargo, las infraestructuras sanitarias exigen una mirada larga, capacidad de planificación y voluntad de ejecución. Porque un hospital o un centro de salud no pertenecen a un gobierno ni a un partido político; pertenecen a los valencianos que harán uso de ellos durante décadas. Como escribió Antoine de Saint-Exupéry, «en cuanto al futuro, no se trata de preverlo, sino de hacerlo posible».

La Comunitat Valenciana necesita menos debates estériles y más obras terminadas, menos promesas y más proyectos ejecutados. Porque los hospitales, la tecnología y la innovación que impulsamos hoy serán el legado sanitario de mañana. Estamos poniendo los cimientos de una sanidad más moderna, más humana y mejor preparada para las próximas décadas. Porque el futuro no se espera: se construye. Y la sanidad que viene empieza hoy.

Nieves Martínez es síndica adjunta del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes Valencianas

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