Imagen de archivo de una manifestación independentista en Valencia
El independentismo se apropia de las señas de identidad valencianas y proclama la fiesta de San Juan como 'diada de los países catalanes'
El 24 de junio se celebra la festividad de San Juan, el predicador que bautizó a Jesús en el río Jordán, pero en Cataluña hay quien quiere cambiar el festejo por una especie de bautismo independentista que alcance «a todos los pueblos hermanos que compartimos la misma lengua». Hay grupúsculos que consideran este 24 de junio como la 'diada de los países catalanes'.
El catalanismo sabe que su futuro popular y social pasa por tener amplitud de miras en su pretensiones políticas. No contentos con forzar la historia y la cultura propia, intentan unificar las señas de identidad de otras regiones. La Comunidad Valenciana es el blanco fácil del soberanismo catalán.
Las Fallas son catalanas, la lengua valenciana es catalán, la repoblación en tiempos de Jaume I fue por parte de catalanes... y así un sinfín de preceptos que desembocan en que no existe la identidad valenciana como tal, sino que el sentimiento valenciano nace, surge y se basa en el catalanismo. Lo más 'sangrante' es que hay partidos políticos y colectivos sociales de la Comunidad Valenciana que acatan, defienden y promulgan esta dependencia identitaria.
Ante la llegada de este 24 de junio vuelve de nuevo la historia de intentar anexionar a la región valenciana a las tradiciones catalanas, aunque incluso ha habido años que Cataluña se ha 'apropiado' del calendario festivo de Alicante, Valencia y Castellón.
Por una parte está el calendario laboral, que hace que este 24 de junio sea festivo regional tanto en la Comunidad Valenciana como en Cataluña. Dos autonomías compartiendo día feriado ya es motivo suficiente para enarbolar la bandera de la unión.
Y después están las celebraciones de San Juan. Las hogueras que llenan las playas son otro motivo que utilizan los independentistas para unificar el calendario festivo de ambas autonomías.
Ahí surge un elemento utilizado por los grupúsculos más sectarios del independentismo para extender su acción política más allá de Cataluña: la Flama del Canigó.
Al más puro estilo de la llama olímpica, los soberanistas catalanes consideran que este fuego, que nace de anexionarse el macizó francés del Canigó como propio, debe «prender todas las hogueras de San Juan de los países catalanes».
Mientras que en Cataluña sí que hay tradición de que este fuego alcance diversos municipios, en la Comunidad Valenciana llega a cuatro localidades, organizado en dos de ellas por Acció Cultural del País Valencia, en otra por un candidato de la CUP y en otra por un club de espeleología.
La llama independentista de San Juan hará parada inicialmente en Benicarló, después de una solicitud efectuada por el candidato de la CUP en Alcanar Andreu Carapuig Fora; a Benicàssim llegará por la petición del Club Espeleològic Tombatossals, mientras que a la ciudad de Castellón y Gandía lo hará por solicitudes efectuadas con correos electrónicos de Acció cultural del País Valencià, tal y como se ilustra en la página web de la acción independentista.
Y todo esto en un contexto de insistencia soberanista con respecto a la trascendencia del 24 de junio. Hace diez años la Generalitat de Cataluña ya incluyó las Hogueras de Alicante en su listado de «fiestas catalanas», mismo 2016 en el que el Gobierno de Ximo Puig aprobó, tras una iniciativa de Ciudadanos, sumar el día de San Juan como festivo regional.
En este 2026 será el último año del 24 de junio como festivo valenciano, ya que para 2027 'desaparece' como tal, ni en su modalidad de 'recuperable'.