Imagen de archivo de Pedro Sánchez durante su fugaz visita a Paiporta el 3 de noviembre de 2024
El PSOE anuncia el regreso de Sánchez con «buenas noticias» después de más de 600 días sin pisar la zona cero de la dana de Valencia
La ministra y líder del PSPV, Diana Morant, avanza que el presidente del Gobierno volverá a alguno de los municipios más afectados por las riadas «muy pronto» porque ha sido «magníficamente recibido»
Desde hace no poco tiempo, para defender determinadas actuaciones y políticas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se hace obligatorio recurrir a piruetas argumentativas, cuando no a una realidad paralela. En este sentido, una de las ministras que más saben de ello es la titular de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, que compagina esas responsabilidades con la de secretaria general del PSPV-PSOE y candidata a la presidencia de la Generalitat Valenciana.
Quizás sea esa acumulación sin igual de cargos la que le haya impedido ser portavoz del Ejecutivo. Sin embargo, esa mácula no impide en ningún momento jugar el rol actual de Elma Saiz y de las predecesoras de ésta, Isabel Rodríguez, María Jesús Montero e Isabel Celaá. La última muestra es que Morant haya anunciado que Sánchez va a volver «muy pronto» a la zona cero de la dana de Valencia del 29 de octubre de 2024 y que traerá «buenas noticias».
Al respecto, merece la pena resaltar dos aspectos. Uno cuantitativo y otro cualitativo. En cuanto al primero, 602 son los días que hace que el líder socialista no pisa suelo como tal de los más de setenta municipios afectados por las riadas. Solo ha estado una única vez y fue tan accidentada que tuvo que abortar el resto de recorrido, abandonando a los Reyes y al entonces presidente de la Generalitat, Carlos Mazón.
Huida de Paiporta el 3 de noviembre
La abrupta salida fue en Paiporta el 3 de noviembre cuando, al igual que el resto de la comitiva con excepción de Sus Majestades, los vecinos, que todavía luchaban para limpiar el abundante fango de sus calles para luego proceder a hacer lo propio con muebles, coches y demás enseres arrastraron, derivaron su ira y desesperación contra los representantes públicos.
Desde esa imborrable fecha, Sánchez no ha visitado la denominada zona cero de las inundaciones. La factoría de propaganda del Palacio de La Moncloa y Ferraz se afanan en decir lo contrario, pero los datos son los que son. Es por eso que desde el incidente de Paiporta, únicamente ha visitado institucionalmente la provincia el 23 de enero de 2025 para una reunión con alcaldes, el 22 de mayo para visitar una empresa dañada en Ribarroja y una posterior reunión en la Delegación del Gobierno y, ya la último 29 de octubre del mismo año para el funeral de Estado en el primer aniversario de la tragedia.
Imagen de archivo de la indignación de los vecinos con Pedro Sánchez en Paiporta el 3 de noviembre de 2024 que provocó la huida de la zona del presidente del Gobierno
En la citada Ribarroja es cierto que acudió a un negocio, pero ese acto fue como los que acostumbra a tener desde aquel que resultó fallido porque le exhibieron una pancarta con el lema «Que te vote Txapote». Esa fecha marcó un antes y un después para el presidente del Gobierno, ya que fue el principio de sus múltiples actos encapsulados. En este establecimiento, el guion fue más de lo mismo, minuciosamente diseñado por su equipo.
En lo relativo a la circunstancia cualitativa, Morant, a renglón seguido de avanzar la visita de su jefe de filas, aseveró que las ocasiones en las que se ha trasladado a Valencia como consecuencia de la dana ha sido «magníficamente recibido». En Paiporta resultaría obvio no coincidir. Ribarroja, como se ha explicado, sería harina de otro costal dada la programación y la guionización previamente establecidas.
No pudo evitar los reproches y abucheos
Pero, del mismo modo, tampoco se puede decir que los valencianos hayan sentido especial entusiasmo por la llegada de Sánchez a la ciudad. Cuando los actos han tenido lugar en la Delegación, a las puertas del edificio de la plaza del Temple se han congregado vecinos para reprochar la gestión de la riada y la de las semanas y meses después, con la célebre frase de «que lo pida» como gran símbolo.
Tampoco se libró de las protestas y la rabia de las víctimas en el funeral de Estado. Sus estrategas elaboraron un plan según el cual fuera Mazón el que se llevara todas las críticas y los reproches. En parte le salió bien, pero solo en parte, puesto que no pudo librarse de llevarse su parte se condena social.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ya realizó la pasada semana el balance del Ejecutivo en lo que a la reconstrucción se refiere. Por tanto, poca novedad podrá aportar un Sánchez más allá de las adelantadas por Morant «buenas noticias» y saber si ese evento será abierto y con preguntas o cerrado a mayor gloria suya y comprobar la reacción de los ciudadanos.