Imagen de los bomberos trabajando en el incendio de un asentamiento de okupas en Valencia.
Detenidos dos argelinos, un rumano y un español por el incendio de un asentamiento okupa en Valencia
La primera línea de investigación sitúa en una negligencia el pavoroso fuego que obligó a desalojar a casi un centenar de vecinos
En pocas horas la Policía Nacional ya tenía abierta una primera línea de investigación sobre el incendio de un asentamiento de okupas en la ciudad de Valencia. Con los Bomberos aún trabajando en la zona y con casi un centenar de vecinos realojados para pasar la noche en un hotel, los agentes procedieron a la detención de cuatro personas.
Al parecer se trata de los cuatro trabajadores que se encontraban en los bajos que este mismo jueves por la mañana habían sido desalojados por una orden judicial. Tras la salida de todos los okupas al mediodía, con una destacada presencia policial, a primera hora de la tarde comenzaron los trabajos para tapiar unos bajos okupados ilegalmente desde hace más de un lustro.
Según las primeras indagaciones policiales, el pavoroso incendio habría comenzado tras una negligencia de los trabajadores, que en ese momento estaban realizando tareas de soldadura.
Es por ello que mientras los Bomberos refrescaban la zona y supervisaban el estado estructural del bajo incendiado y de las viviendas superiores, los agentes de la Policía Nacional procedieron a la detención de los cuatro trabajadores.
Según ha podido saber este periódico, los empleados que estaban trabajando en la soldadura para tapiar el bajo okupado son cuatro hombres, dos de nacionalidad argelina, un rumano y un español. Por ahora no se ha precisado el delito al que se enfrentarían penalmente por haber actuado sin las medidas de seguridad necesarias.
Que el incendio, en su origen, fuera fruto de una negligencia ya era una hipótesis que se contemplaba desde la primera voz de alarma. No pocos fueron los vecinos que señalaban la presencia de unos trabajadores «soldando» unas placas metálicas, aunque si bien es cierto posteriormente se escucharon varios «estruendos» conforme el fuego avanzaba, así como alguna que otra deflagración, aparentemente ocasionada por la cantidad de enseres que habían dejado los okupas desalojados pocas horas antes de que el fuego lo arrasara todo.
Estas detenciones sirven para descartar, por el momento, la otra hipótesis que estaba encima de la mesa: que el fuego hubiera sido originado por los okupas tras ser desalojados por orden judicial.