Imagen de archivo de Nacho Vidal
Nacho Vidal será juzgado en Valencia por la muerte de un hombre tras un ritual con veneno del sapo bufo
2 de junio de 2027. Ese será el día del comienzo del juicio, que se alargará durante varias jornadas, contra el actor de cine para adultos Nacho Vidal, cuyo nombre de pila es Ignacio Jordá, quien está acusado de un supuesto homicidio imprudente por la muerte del fotógrafo José Luis Abad tas realizar un rito con el veneno del sapo bufo. La Fiscalía les pide tanto a él como a su prima una pena de prisión de cuatro años.
No obstante, la acusación particular ejercida por los hermanos del fallecido, eleva aumenta esa petición hasta los siete años al apreciar que también pudo cometer un delito contra la salud pública. La razón que esgrime es que fue el propio Vidal quien le proporcionó el fatal veneno a la víctima en aras de terminar con su adicción a la cocaína.
Los hechos ocurrieron por la mañana del 28 de julio de 2019 en la finca que el actor tiene en la localidad de Enguera, en la provincia de Valencia. Ahora el juez deberá esclarecer qué ocurrió ese día. Para ello contará con las comparecencias de varios testigos, guardias civiles, los médicos que le practicaron la autopsia a Abad, así como de especialistas que en su día, durante la fase de instrucción del caso, vieron relación causal entre la cantidad de veneno que había ingerido y la cocaína que había tomado «entre uno y cuatro días antes» del fallecimiento.
El vídeo del momento, prueba clave
Lo que el Ministerio Público da por probado es que el fotógrafo accedió voluntariamente al ritual que le llevó a la muerte tan solo 30 segundos después de la primera toma inhalada: «Se tambaleó, cayó al suelo, comenzó a convulsionar y su pecho y rostro cambiaron de color a un tono morado», asegura la Fiscalía en su escrito, apuntando que Abad se sometió a ello por mediación, presuntamente, de la prima también procesada, ya que la conocía.
De hecho, fue ella misma la que, por petición de la víctima, grabó con su teléfono móvil aquellos momentos en un vídeo que se ha convertido en una prueba clave de cara al juicio contra Vidal y su familiar. Además, la acusación relata que pese a «conocer la potencialidad lesiva y letal de la sustancia, no alertó a los servicios de emergencias», insistiendo en que todo ello fue «a sabiendas del riesgo para la vida de José Luis Abad»
Es más, aunque Vidal estuvo en torno a doce minutos intentando reanimar al hombre y que éste «comenzó a respirar de forma no controlada ni con normalidad, sino con mucha agitación, y de pronto volvió a dejar de respirar», no llamarón al 112 hasta pasados veinte minutos. Así, cuando el equipo médico llegó hasta el lugar, únicamente pudieron confirmar la muerte de Abad.