Imagen de la antigua planta de Campofrío dañada por la dana
Campofrío resurge en Valencia con una nueva factoría para 61.000 toneladas de producción cárnica al año
Campofrío prepara su regreso industrial en Valencia con la construcción de una nueva planta de elaborados cárnicos en Utiel, un proyecto llamado a sustituir la fábrica que la compañía tenía en Torrent y que quedó gravemente dañada por la dana de octubre de 2024. La instalación, ubicada en el Polígono Nuevo Tollo, contará con una inversión de 134 millones de euros y tendrá capacidad para alcanzar las 61.432 toneladas anuales de producción cuando funcione a pleno rendimiento.
La empresa, filial del grupo multinacional de alimentación Sigma, colocó hace dos meses la primera piedra de este nuevo complejo industrial, cuya puesta en marcha está prevista para mediados de 2027. La decisión supone la permanencia de Campofrío en tierras valencianas tras los daños sufridos en Torrent y permitirá recuperar la actividad vinculada a la compañía, con cerca de 375 empleos directos organizados en tres turnos de trabajo.
La nueva fábrica se levantará sobre dos parcelas que suman 43.863 metros cuadrados y que ya cuentan con edificaciones construidas, que serán adaptadas para su nuevo uso. Una de ellas se destinará a la producción de elaborados cárnicos, mientras que la otra albergará las instalaciones auxiliares necesarias para dar servicio a la nave principal, según recoge el proyecto presentado por la compañía ante la Generalitat Valenciana para su evaluación ambiental.
El foco productivo estará centrado principalmente en las salchichas cocidas y en la carne separada mecánicamente. El proceso arrancará con la preparación de las materias primas, su picado y mezclado según receta, antes de pasar por las fases de emulsión y embutición. Después, los productos se someterán a cocción y, en algunos casos, ahumado, para finalizar con el envasado, la pasteurización y el almacenamiento refrigerado previo a su distribución.
A pleno rendimiento, la planta podrá producir 61.432 toneladas al año, de las que más de 50.800 toneladas corresponderán a salchichas. A esta cifra se suman más de 9.100 toneladas de carne separada mecánicamente y otras 1.500 toneladas en líneas auxiliares de envasado de cartón y plástico. Según la documentación del proyecto, la instalación alcanzará un ritmo superior a las 75 toneladas diarias de producto acabado.
Para calcular esta capacidad, Campofrío contempla un funcionamiento de 250 días al año en tres turnos diarios de ocho horas, junto con otros 50 días de producción en dos turnos. La compañía ha destacado que el complejo estará equipado con tecnologías y procesos de última generación, con el objetivo de reforzar su capacidad productiva y adaptarse a la evolución de la demanda de elaborados cárnicos en España y Europa.
Apoyo de la Generalitat y ayudas públicas
La Generalitat Valenciana ha estado especialmente implicada en el proyecto, tanto a través de la adjudicación de parte del suelo como mediante apoyo económico. Las cuentas autonómicas para 2026 incluyen una partida directa de 5,4 millones de euros para Campofrío, dentro de la ayuda de 11 millones aprobada por el Consell para respaldar la construcción de la nueva planta.
Imagen del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, en el acto del proyecto industrial de las instalaciones de Campofrío
El proyecto permitirá mantener en la Comunidad Valenciana una actividad industrial relevante para la provincia y recuperar una parte esencial del tejido productivo afectado por la dana. La nueva ubicación en Utiel también refuerza el papel del Polígono Nuevo Tollo como enclave industrial estratégico para la implantación de grandes proyectos empresariales.
Tecnología industrial y energía renovable
La fábrica incorporará un amplio despliegue de instalaciones auxiliares para garantizar su funcionamiento y reducir el impacto medioambiental. Entre ellas destaca una planta fotovoltaica en la cubierta, destinada a cubrir parte del consumo eléctrico mediante energía renovable.
Otro de los elementos principales será su sistema energético, formado por tres calderas de vapor de seis toneladas por hora, destinadas a procesos como la cocción y la pasteurización. Dos de ellas funcionarán con gas natural y una tercera utilizará biogás, que llegará mediante una conexión directa con una instalación energética situada en el propio Polígono Nuevo Tollo.
La planta contará también con una infraestructura frigorífica de gran capacidad, con sistemas de refrigeración mediante amoniaco y CO₂ para atender tanto los procesos de producción como la conservación del producto. Además, el proyecto prevé un sistema propio de tratamiento de vertidos industriales, que permitirá depurar las aguas generadas por la actividad antes de su conexión a la red municipal.
Sigma, grupo al que pertenece Campofrío, tiene presencia en 17 países. Solo en España suma más de 3.000 empleados y dispone de nueve centros de producción repartidos entre Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana, Extremadura y Madrid, donde también se encuentran sus oficinas centrales.