La Policía Nacional abre expediente al agente denunciado por agresión en la huelga de Valencia
El policía que empujó a una profesora jubilada en Valencia podría enfrentarse a una condena de hasta 10 años de cárcel
La jueza imputa al agente por la comisión de tres posibles delitos
Un empujón puede acabar con hasta 10 años de cárcel. La citación como investigado del agente de la Policía Local que agredió a una docente jubilada durante la huelga indefinida de Valencia abre la puerta a que el antidisturbios pueda acabar sentado en el banquillo de los acusados por la comisión de tres posibles delitos.
La togada María Teresa de Vidiella García ha asumido la investigación por los hechos que tuvieron lugar en la tarde del 31 de mayo, cuando un agente de la Policía Nacional empujó por detrás a una docente jubilada durante una de las protestas más tensas de la huelga indefinida de la educación pública valenciana.
El agente deberá personarse en la Ciudad de la Justicia de Valencia el próximo 24 de septiembre y prestar declaración ante la jueza y las partes. Por ahora se le imputan tres delitos por aquel empujón.
Uno de los delitos que se le imputa al agente antidisturbios es el de lesiones. En este caso la solicitud de condena depende del grado de heridas que presentara la víctima en el parte médico, pudiendo ser de 3 meses a 3 años de prisión.
El delito contra la integridad moral está tipificado en el Artículo 173.1 del Código Penal, con una horquilla de penas de entre 6 meses y 2 años de prisión.
El tercer delito por el que se investiga al agente es por el de contra los derechos individuales cometido por un funcionario, señalado en el Artículo 542 del Código Penal. La posible solicitud de pena puede variar en función de la figura que se ajuste al incidente, ya que puede oscilar entre únicamente la inhabilitación y penas de prisión de hasta 4 años.
Además, la investigación judicial incluye el agravante de prevalimiento de función pública, tipificado en el Artículo 22.7 del Código Penal. En este caso no añade una pena independiente, sino que permite imponer la pena del delito correspondiente en su mitad superior.
Atendiendo a los delitos por los que ahora se imputa al agente, la denunciante, llegado el caso, deberá hacer una solicitud de condena, pudiendo ser esta de cárcel. En la horquilla inferior podrían ser dos años de prisión, pero en la superior el agente podría ser sentenciado a casi 10 años de cárcel por un empujón.
El empujón tras el corte de un túnel
Los hechos tuvieron lugar en la tarde del 31 de mayo, cuando durante una reunión de entre los sindicatos y los máximos representantes de la Conselleria de Educación, en el exterior de la sede administrativa de Valencia se registraron ciertos momentos de tensión.
Un grupo de docentes procedió a cortar el tráfico de una de las principales avenidas con una sentada en el mismo acceso de un túnel en sentido de salida de la capital. Es por ello que hasta el lugar se presentó un grupo de agentes antidisturbios de la Policía Nacional, quienes sin excesivas complicaciones pudieron desalojar a los protestantes.
Fue en un momento dado en el que el grupo de agentes se desperdigó para impedir que otros docentes continuarán invadiendo el asfalto cuando uno de ellos propinó un empujón a una mujer, teóricamente ajena a esa acción de protesta, pero que sí estaba junto a los profesores que cortaron el tráfico durante unos minutos.
La señora, ya jubilada de su puesto en la educación pública valenciana, presentó diversas lesiones, por lo que denunció al agente en cuestión. Además, el Juzgado aún tiene pendiente la admisión, o no, a trámite de otra querella del sindicatos Comisiones Obreras por los mismo hechos.