Imagen del portavoz socialista José Muñoz en las Cortes Valencianas.
El PSOE llama «racista y apartheid» a la prioridad nacional en la Comunidad Valenciana mientras la defiende en Cataluña
El portavoz socialista José Muñoz ataca a PP y Vox por una medida que Salvador Illa defiende: «La vivienda es para las personas que residen y trabajan aquí»
La política tiene cosas que aparentemente no tienen ningún sentido, o sí. El PSOE ha denunciado en las Cortes Valencianas que la «prioridad nacional» que Vox quiere que se incluya en los presupuestos de la Generalitat Valenciana es «racista y apartheid», una medida de prioridad que el socialista Salvador Illa quiere implementar en el proceso de obtención del informe previo para la residencia en Cataluña.
Es decir, que los socialistas van a luchar «hasta las últimas consecuencias» para que en la Comunidad Valenciana no se aplique un orden prioritario que el mismo partido intenta reformular de forma propia en Cataluña.
Quien ha puesto voz a esta distopía ha sido, una vez más, el portavoz del PSOE en las Cortes Valencianas, José Muñoz, quien ha avanzado este martes que su partido «peleará» contra el principio de prioridad nacional reivindicado y exigido por Vox para aprobar los presupuestos de la Generalitat para 2026 y aceptado por el PP mediante las enmiendas. El socialista ha calificado la medida de «racistas», y ha avanzado que lo denunciará «hasta las últimas consecuencias».
«El PSPV-PSOE no va a dejar que este texto se apruebe así, no vamos a permitir que la Comunidad Valenciana vuelva a ser una vez más el laboratorio de las políticas de la extrema derecha», ha avisado Muñoz, que ha cargado contra el 'president' de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, «que no tiene liderazgo, que el PP no lo quiere» y al que ha acusado de plegarse «absolutamente a la extrema derecha para intentar mantenerse como candidato en 2027» del PPCV.
Así lo ha manifestado, en declaraciones a los medios este martes en los pasillos de las Cortes Valencianas, momentos antes de comenzar la segunda jornada de debate de enmiendas parciales al proyecto de ley de presupuestos en la comisión de Economía, Presupuestos y Hacienda.
En la sesión de este lunes, PP y Vox exhibieron sintonía durante las primeras votaciones al aprobarse mutuamente todas sus iniciativas y rechazar la totalidad de las presentadas por el PSPV y Compromís. Con ellas, los 'populares' aceptaron en materia de vivienda la prioridad nacional que exige Vox para dar su apoyo a las cuentas.
Muñoz ha denunciado que la prioridad nacional es «un concepto al que la extrema derecha de Vox nos quiere llevar», aunque ha señalado que él lo llamaría directamente «'apartheid' y segregación racial, que es lo que el PP ayer aceptó y va a continuar aceptando».
El PSOE se acuerda de Alianza Popular
«Es la primera vez en la historia de la democracia española en la que un concepto que basa el de ser una persona con derechos y obligaciones introduce un elemento que es puramente racial, puramente discriminatorio y que, en definitiva, lo que hace es segregar a las personas en función de su origen», ha advertido.
A su juicio, este principio «va en contra absolutamente de la Constitución Española que el PP, en ese momento Alianza Popular, no votó en su conjunto, pero era un consenso democrático en el que pensábamos que los grandes partidos estarían de acuerdo de manera permanente». «Desde ayer no es así», ha lamentado.
Dicho esto, ha censurado que el concepto de prioridad nacional, de «segregación racial» y de 'apartheid' esta semana «deja de ser algo abstracto en la política española para ser una realidad, para entrar dentro ya sí en un texto normativo». «En estos momentos en la Comunidad Valenciana habrá ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Ciudadanos de segunda que serán discriminados por su origen, por su etnia, en definitiva por el color de su piel», ha avisado.
Una medida que sólo genera «discriminación» en Valencia
De hecho, el portavoz socialista ha augurado que esta discriminación «tendrá consecuencias en que estas personas no van a recibir ayudas al alquiler, no van a poder tener servicios sociales básicos para el desarrollo de sus familias y de ellos mismos». «Lo que está haciendo el PP aquí en la Comunidad Valenciana, bajo el liderazgo de Juanfran Pérez Llorca, es escribir una de las páginas negras más tristes en toda la historia de la democracia española», ha expresado.
«Hoy el concepto de segregación racial y de 'apartheid' deja de ser un concepto abstracto en la política española, sino que pasa a ser una realidad y en función de esto habrá ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda», ha insistido.
Frente a ello, ha defendido que los socialistas no van a permitir que la «discriminación contra ciudadanos que viven en España se produzca sin más». «Lo llevaremos hasta las últimas consecuencias», ha garantizado Muñoz, que ha lamentado que de nuevo la Comunidad Valenciana sea «la avanzadilla de las políticas racistas de Vox».
Preguntado por si acudirán a los tribunales, José Muñoz ha precisado que primero esperarán a que se aprueben los presupuestos, a «que el texto se publique» y, entonces, buscarán «todos los canales» a su alcance.
«No es necesaria o exclusivamente el canal de los tribunales, hay otros medios. Hay también a través de las instituciones que se puede parar este tipo de normativas que pueden atentar contra los derechos de la ciudadanía, pero no descartamos ningún canal, ni el institucional ni evidentemente tampoco el judicial», ha matizado.
Salvador Illa: «La vivienda es para las personas que residen y trabajan en Cataluña»
Las palabras de José Muñoz bien podrían enfadar, y mucho, al presidente de la Generalitat de Cataluña, quien lleva meses intentando que su gobierno autonómico apruebe su propia 'prioridad nacional'. El presidente socialista catalán, además, ha defendido el criterio en dos sentidos diferentes.
En el mes de abril Salvador Illa defendió que aplicar el aprendizaje de catalán a la hora de poder iniciar los trámites que derivan en la consecución del permiso de residencia. En este aspecto la medida del gobierno regional se topa con el Tribunal Constitucional, quien en 2017 ya tumbó un primer intento de asignar el catalán como lengua obligatoria para los inmigrantes.
Y el segundo y último ejemplo de la prioridad nacional que el PSOE intenta aprobar en Cataluña pero criticar en el resto de España es de principios de este mes de julio, cuando el presidente regional defendió, sin tapujos, un discurso idéntico al que se critica de PP y Vox, cuando declaró que «la prioridad es garantizar que la vivienda se destina a las personas que residen y trabajan en Cataluña».