Imagen de archivo de la periodista Maribel Vilaplana.

La pregunta del exmarido de Maribel Vilaplana que fija el verdadero objetivo de la instrucción de la dana de Valencia

El periodista comenta de forma habitual todas las novedades con respecto a la investigación de Nuria Ruiz Tobarra

Xavier Carrau se ha ganado cierto protagonismo en las redes sociales comentando las novedades en la instrucción de la dana de Valencia. Todas las miradas se dirigieron a este periodista cuando publicó ciertos mensajes relacionados con su exmujer Maribel Vilaplana, la presentadora que comió con Carlos Mazón aquel trágico 29 de octubre de 2024. El último tuit del periodista es la gran pregunta que sobrevuela la investigación de Nuria Ruiz Tobarra: «¿Qué hicieron para evitar la tragedia?».

Carrau se ha mostrado siempre ciertamente incisivo con la instrucción de la dana de Valencia. No deja escapar prácticamente ningún detalle. Ante cualquier avance, tuit del periodista con un punto de vista singular o, como en este último caso, con una cuestión que debería ser capital en el trabajo del Juzgado de Catarroja.

Es más, atendiendo a la literalidad del mensaje, podrían verse salpicados hasta cargos que siguen fuera del radar de la magistrada, ya que Carrau se pregunta sobre el papel que jugaron «los que sí estaban en el Cecopi, física o telemáticamente». Conectados virtualmente estaban, entre otros, la delegada del Gobierno Pilar Bernabé o el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo. A este último la jueza le insta a decidir si entrega voluntariamente los mensajes de aquel día, lo que podría dejar en un brete el relato político del Gobierno con la tragedia.

Concretamente Carrau se pregunta «qué hicieron para evitar la tragedia» todos estos cargos que participaron, de la forma que fuera, en el Cecopi, y que «tenían capacidad de gestión y toda la información».

Realmente esa es la gran pregunta que sopesa sobre la instrucción de la dana, una investigación centralizada en el papel de la Generalitat Valenciana limitándose a la aplicación de una única ley regional para imputar a dos políticos y obviando todos los cargos que pudieron actuar de una forma diferente a la que lo hicieron con tal de poder evitar, en parte, algunos de los efectos de la tragedia.

Lo que sí ha quedado claro hasta el momento, y tras 20 meses de la riada, es que el Cecopi se sumió en el caos, que la tragedia superaba con creces las capacidades de la Generalitat Valenciana y que cualquier otro órgano se limitó a cumplir expresamente su papel secundario con tal de no verse salpicado o responsabilizado judicialmente.