Imagen de archivo de turistas paseando por el paseo de la Explanada de Alicante
Alicante 2040: el desplome de la natalidad autóctona deja el crecimiento demográfico en manos de la inmigración
Las proyecciones del INE advierten de que más del 42 % de los residentes habrá nacido en el extranjero en una provincia envejecida donde la población de origen español mengua año a año
El futuro demográfico de la provincia de Alicante se encamina hacia una transformación estructural sin precedentes. Según los últimos datos proyectados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el saldo vegetativo local ha quedado neutralizado por la falta de relevo generacional, trasladando todo el peso de la expansión poblacional a la llegada continua de flujos migratorios desde el exterior.
El contraste entre la contracción de la población autóctona y el dinamismo de las entradas internacionales dibuja un escenario inédito para el horizonte de 2041. En esa fecha, el censo alicantino alcanzará los 2,45 millones de habitantes, pero la composición de la sociedad diferirá notablemente de la actual. Mientras que el colectivo nacido en España experimentará un retroceso neto de 16.823 personas -pasando de representar casi el 70 % del censo en 2026 al 58 % en 2041-, la población nacida fuera de las fronteras nacionales aumentará en más de 395.000 personas, hasta sumar 1,03 millones de residentes.
Esta dinámica responde directamente a la parálisis en la tasa de nacimientos entre las madres de origen español, de las que apenas se estiman unos 17.000 alumbramientos anuales hacia 2040. En paralelo, la pirámide poblacional evidencia un envejecimiento acelerado: más de 825.400 ciudadanos superarán los 60 años de edad, lo que equivale a más de un tercio del censo provincial. En la acera opuesta, los menores de 18 años representarán tan solo el 15 % del total, con 365.585 jóvenes.
Saldo migratorio de 426.000 personas
El motor exclusivo del aumento demográfico radicará en el volumen de llegadas desde otros países. Las estimaciones oficiales indican que entre 2026 y 2040 ingresarán en la provincia más de un millón de inmigrantes internacionales (1,037 millones), lo que supone un ritmo medio cercano a los 70.000 accesos anuales.
Imagen de archivo de una cola de inmigrantes ilegales solicitando la regularización extraordinaria
Aunque la intensidad de las entradas tenderá a desacelerarse desde los picos del presente lustro hasta registrar unas 54.000 en 2040, el saldo neto corregido tras restar las más de 610.000 salidas proyectadas arrojará una ganancia de 426.365 pobladores de origen extranjero.
Presión sobre el mercado de la vivienda
A este contingente internacional se sumarán los movimientos de movilidad interna dentro de España. A diferencia de las llegadas extranjeras, que irán perdiendo fuerza con los años, las entradas desde otras provincias mantendrán una trayectoria ascendente impulsada por el atractivo de sectores como el turismo y los servicios. Para el año 2040 se prevén más de 40.740 llegadas anuales desde el resto del país, generando una ganancia neta acumulada de 37.000 personas en el periodo analizado.
Este incremento poblacional acentuará la presión sobre los servicios e infraestructuras locales, situando la tensión habitacional en el centro del debate. Para 2041, Alicante contará con 990.166 hogares, lo que exige la creación de 154.125 nuevas viviendas en los próximos años únicamente para no agravar el déficit actual, estimado en más de 70.000 inmuebles. Con estas cifras, la provincia se consolidará como la cuarta de España con mayor volumen absoluto de población nacida en el extranjero, solo superada por Madrid, Barcelona y Valencia.