Imagen de archivo de los presidentes provinciales Toni Pérez, Vicent Mompó y Marta Barrachina con Juanfran Pérez Llorca.

Imagen de archivo de los presidentes provinciales Toni Pérez, Vicent Mompó y Marta Barrachina con Juanfran Pérez Llorca.Europa Press

El PP aspira a una triple mayoría absoluta en las Diputaciones que el PSOE amenazó con suprimir

Los populares confían en mantener su Gobierno en solitario en Alicante y Castellón y se marcan el reto de no depender de pactos en Valencia

Las diferentes encuestas municipales constatan una realidad: el PP aspira a alcanzar la mayoría absoluta en las tres Diputaciones de la Comunidad Valenciana. En Alicante y Castellón se mantendría la estabilidad y en Valencia el gobierno en solitario está a 'sólo' tres diputados. Queda un año para que se constituyan las administraciones provinciales tras los resultados de las elecciones municipales de mayo de 2027, unos organismos que el PSOE quiso «suprimir» en 2011 y vaciar de contenido en 2015.

El Partido Popular se ha marcado como objetivo interno sumar la mayoría absoluta en las tres diputaciones de la Comunidad Valenciana. En Alicante y Castellón el escenario es ciertamente factible porque ya se 'disfruta' de esta victoria y porque así se mantendría a tenor de los sondeos y encuestas publicados a nivel local.

El caso de Valencia es ciertamente diferente, porque el pacto con el partido local de Ontinyent Ens Uneix, y el apoyo externo de Vox, impidieron que la izquierda de PSOE y Compromís retuvieran el poder provincial.

Aquella negociación de julio de 2023 fue ciertamente llamativa, porque los socialistas estaban batallando por mantener el poder de una administración que en dos ocasiones anteriores habían querido minizar.

Las dos ocasiones en las que el PSOE quiso revertir las Diputaciones

Agosto del año 2011. El PSOE se presenta a las elecciones generales con Alfredo Pérez Rubalcaba de candidato y una de sus medidas estrellas es la de «transformar las diputaciones provinciales de régimen común y sustituirlas por Consejos de Alcaldes que carecerán de estructura política». Es decir, suprimir la concepción actual e la Diputaciones y que las competencias sean asumidas por cada gobierno autonómico.

Octubre del año 2015. Ximo Puig recoge el guante de Rubalcaba y propone en la Comunidad Valenciana una reforma de la Ley de coordinación de Diputaciones por la cual la Generalitat Valenciana asumiera «con plenitud» el poder en cada provincia. Incluso esta medida era avalada por Compromís, ya que Fran Ferri, portavoz parlamentario de la coalición defendió la propuesta basándose en que las Diputaciones eran «administraciones opacas, poco democráticas».

Esta propuesta de Ximo Puig nunca se llevó a cabo, aunque sorprende que la expresara cuando el PSOE había recuperado la Diputación de Valencia tras 20 años de mandato del PP. En 2015 el presidente provincial era Jorge Rodríguez, hoy líder de Ens Uneix, el partido que sostiene el Gobierno de Vicent Mompó impidiendo que los socialistas con Carlos Fernández Bielsa asuman la vara de mando.

El PSOE que quiso derrocar el sistema de diputaciones presidió en Valencia desde 2015 y hasta 2023, fecha en que luchó hasta el final para sostener el poder.

Las tres Diputaciones manejan un presupuesto total de 1.131 millones de euros, montante con el que se asegura la atención puntual en aquellos municipios en los que por capacidad y economía no se puede sostener un sistema común acorde a las grandes urbes.

En el desglose económico, Valencia tiene para 2026 un presupuesto de 555 millones de euros, Alicante alcanza los 360 millones de euros y Castellón otros 216 millones de euros.

El mecanismo de 'elección' de los diputados provinciales hace que estas administraciones sean 'diferentes', ya que no se eligen de forma directa sino por representación en cada partido judicial del territorio.

Imágenes de los presidentes provinciales de la Comunidad Valenciana: Toni Pérez de Alicante, Vicent Mompó de Valencia y Marta Barrachina de Castellón.

Imágenes de los presidentes provinciales de la Comunidad Valenciana: Toni Pérez de Alicante, Vicent Mompó de Valencia y Marta Barrachina de Castellón.El Debate

Mompó: pendiente de la zona de la dana

La Diputación de Valencia ha precisado de un pacto con Ens Uneix porque el partido de Jorge Rodríguez fue el que se llevó el diputado en el partido judicial de Otinyent, ya que entre el resto de la provincia había un empate a 15 diputados entre PP-Vox y Compromís-PSOE.

De cara a 2027 la mirada en Valencia tendrá un punto fijo en Ontinyent, pero también en la circunscripción provincial de Valencia, zona en la que se computan los votos de la mayoría de localidades afectadas por la dana.

Todos los partidos coinciden en que los resultados electorales en estos municipios son tan inciertos como inesperados, por lo que, junto con la propia ciudad de Valencia, puede darse un reparto insospechado entre los 18 diputados provinciales que se eligen. La mayoría, tanto simple como absoluta, depende del área de Valencia.

Toni Pérez: 17 de 31 diputados

En la Diputación de Alicante el presidente es Toni Pérez porque el PP consiguió 17 diputados, superando en uno de la mayoría absoluta. En este caso el reparto de diputados por partidos judiciales es más equitativo que en Valencia, por lo que al ganar en la mitad de las circunscripciones se aseguró el mandato.

Los 'populares' ganaron en Alicante, Orihuela, Elche y Villajoyosa, empataron con los socialistas en Dénia, Alcoy y Villena y perdieron en Elda, donde el PSOE ganó con 2 diputados frente a uno del PP. A

Aquí los grandes partidos se reparten la mayoría de la cámara (PP 17 y PSOE 11), dejando a Compromís y Vox con una presencia residual de 2 y 1 diputado, respectivamente.

Marta Barrachina: dos mayorías

Y por último está Marta Barrachina y su mayoría absoluta, tanto en su pueblo de Vall d'Alba como en la Diputación de Castellón.

La 'popular' tiene 14 de los 27 diputados, por los 10 del PSOE, los 2 de Compromís y 1 de Vox. La tendencia señala que el PP revalidaría el mandato con Barrachina al frente.

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