Imagen de diferentes desperfectos en Port Saplaya (Alboraya - Valencia).
La pequeña Venecia de Valencia se rebela contra su alcalde socialista
A pocos minutos de la ciudad de Valencia hay un lugar conocido como 'la pequeña Venecia'. Realmente es Port Saplaya, perteneciente al municipio de Alboraya, y su encanto radica en una construcción ciertamente única: fincas de colores sobre una marina interior repleta de pequeñas embarcaciones. Pero no es oro todo lo que reluce, porque sus vecinos se han sublevado contra el Ayuntamiento que dirige el PSOE con el imputado Miguel Chavarría.
Este lunes tuvo lugar una reunión vecinal y al frente se puso Adriana Cock-Espinosa, una residente en la zona que detalla a El Debate el largo listado de «desperfectos» que presenta esta icónica ubicación costera de Valencia: «Hemos tenidos la playas cerradas por contaminación fecal, incluso la piscina interior por lo mismo y por la rotura de la depuradora en plena ola de calor, la limpieza es nula, el mobiliario no se cambia y cada vez está peor».
A ello los vecinos le sumaron cuestiones como las diferentes plagas de insectos y animales roedores que se han convertido en un problema perenne en la zona. «Hace un año protestamos y todo sigue igual», comenta Cock-Espinosa.
Durante los últimos días han 'recuperado' la presencia de gorrillas y mendigos que deciden hacer de Port Saplaya su lugar de residencia estival durmiendo «en bancos y parques que además reflejan una falta notoria falta de mantenimiento».
Todos los males de Port Saplaya se dirigen hacia el mismo lugar: el Ayuntamiento de Alboraya y su alcalde socialista Miguel Chavarría. «Incluso en la asamblea se comentó que el alcalde vino a un restaurante y ante la queja de un vecino le contestó con un comentario un tanto inapropiado. Esta zona tiene la imagen de que aquí vive gente rica y eso no es así. Somos vecinos con todo tipo de trabajo y pagamos un IBI que en algunos casos ha subido más de un 100 % con respecto al que se abonaba en 2010. Esto es incomprensible», sentencia Adriana Cock-Espinosa.
Al respecto, esta misma semana el PP de Alboraya ha denunciado que el Ayuntamiento «cierra la Oficina de Atención al Público todo el mes de agosto, lo que impide que se puedan hacer trámites municipales».
Y este cúmulo de quejas tuvo un traslado directo por parte del casi centenar de vecinos que se dieron cita en la asamblea: hacer visible las quejas presentándose en el pleno del Ayuntamiento previsto para este jueves, 30 de julio, y convocar una manifestación en Port Saplaya.
Cartel de la manifestación en Port Saplaya contra el Ayuntamiento de Alboraya.
La marcha, sostiene la erigida como representante vecinal, ya ha sido notificada a Delegación del Gobierno y se celebrará este sábado, 1 de agosto, a las 12 horas en la plaza de la Señoría.
«En sólo un día se han unido casi 300 personas a un grupo de WhatsApp en el que explicamos nuestras quejas y detallamos cómo van a ser las protestas. Además estamos valorando colocar carteles en las casas para visibilizar más nuestra oposición a conforme están tratando Port Saplaya», destaca la vecina.
El rojo socialista y de la bandera que prohíbe el baño en las playas ha sido elegido como color corporativo de la protesta. Sólo así esperando que se detenga «el abandono institucional» que denuncian que sufre la icónica 'pequeña Venecia valenciana'.