Imagen de archivo del presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Miguel Polo, en su llegada al Juzgado de Catarroja.
Otro cargo socialista al que se le borraron los mensajes antes de entregarlos en el Juzgado
¿Ha entregado Miguel Polo todos los mensajes del 29 de octubre de 2024? Pues esa es la gran pregunta que queda en el aire después de que el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar remitiera a la magistrada instructora de la macro causa de la dana una serie de comunicaciones de entre el día de la tragedia y la mañana siguiente. La justificación aportada a Nuria Ruiz Tobarra es técnicamente imposible.
En el escrito presentado por Polo justifica inicialmente que dispone de unas pocas conversaciones porque en su aplicación de WhatsApp tiene activada la temporalidad de las conversaciones, un mecanismo de autoborrado muy severo. La segunda parte de la argumentación hace muy difícil creer esta hipótesis.
Miguel Polo ha metido a Pilar Bernabé en una situación un tanto comprometida que sirve en bandeja que cualquier de las partes personadas soliciten con más argumentos, aún si cabe, las comunicaciones de la delegada del Gobierno.
Según consta en un documento que hace llegar el presidente de la CHJ a Nuria Ruiz Tobarra, las conversaciones que aporta con Pilar Bernabé serían «capturas» que la propia delegada le habría facilitado a Polo tras pedírselas.
El máximo responsable de los caudales, cauces y barrancos de Valencia alega que sus conversaciones tiene activada la 'duración predeterminada para mensajes temporales', una opción que no se aplica únicamente en un dispositivo, sino que afecta a toda la conversación.
Es decir, que si Polo tiene activado ese borrado automático de los mensajes, no solo desaparecen sus escritos, sino la conversación entera, por lo que Pilar Bernabé no habría podido capturar una conversación inaccesible para el presidente de la CHJ.
Esta justificación lo que hace es sembrar más dudas con respecto a la actuación del propio Polo aquel 29 de octubre, una actitud que la propia Pilar Bernabé defendió a capa y espada tras desvelarse los mensajes que ya están incluidos en la copiosa documentación de la instrucción de la macro causa de la dana.
¿Sabría Pilar Bernabé que estaba defendiendo al exconcejal socialista que puede servir en bandeja que la magistrada ahora le pida sus comunicaciones?
Ya únicamente con los mensajes remitidos, el propio Polo había quedado señalado, ya que en sus comunicaciones de aquel 29 de octubre no había una mención expresa a la dramática situación del barranco del Poyo. Hasta en conversaciones posteriores a la riada ignoraba por completo el poder de destrucción que acababa de provocar un barranco que estaba bajo su tutela. Por ejemplo, el crecimiento del caudal se llevó por delante el sistema de alertas y él, a tenor de sus mensajes remitidos, no informó a nadie de esta excepcionalidad.
Miguel Polo se une así a otros ilustres cargos socialistas que alegaron un borrado automático de sus mensajes en causas judiciales. Lo hizo Francina Armengol por sus conversaciones con Koldo; Mercedes González por los chats con Leire Díez y fue un tema capital para la condena al exFiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz.