Imagen de archivo de la Policía Nacional
Detenida una cuidadora por retirar casi 24.000 euros de la cuenta de una anciana y vender una de sus joyas
La mujer, de 49 años, había aprovechado los días en los que la víctima recibía tratamiento médico para sacar dinero sin el conocimiento de su familia
La Policía Nacional ha detenido a una mujer de 49 años acusada de retirar sin consentimiento cerca de 24.000 euros de la cuenta bancaria de una persona de avanzada edad a la que cuidaba.
La investigación comenzó después del fallecimiento de la perjudicada, cuando sus familiares acudieron a la entidad bancaria para actualizar y cancelar sus cuentas. Al revisar los movimientos, descubrieron que durante meses se habían realizado importantes retiradas de efectivo que ninguno de ellos conocía ni había autorizado.
Las operaciones resultaban inusuales y no se correspondían con los gastos habituales de la fallecida, que se encontraba en una situación de especial vulnerabilidad, tenía escasa movilidad, necesitaba cuidados durante las 24 horas y estaba sometida a tratamiento médico.
Los investigadores comprobaron que las retiradas coincidían con el periodo en el que la sospechosa estuvo al cuidado de la mujer y que cesaron cuando esta fue ingresada en un hospital antes de morir. La cuidadora había aprovechado especialmente los días de tratamiento para sacar dinero de la cuenta bancaria.
La detenida acompañaba en algunas ocasiones a la perjudicada a la sucursal y la ayudaba a realizar las operaciones debido a su avanzada edad. Por este motivo, la Policía considera que podía conocer el número PIN de la tarjeta y utilizarlo para efectuar las retiradas sin autorización.
Las pesquisas también permitieron averiguar que la investigada habría vendido una joya perteneciente a la fallecida sin que sus familiares tuvieran conocimiento de la operación ni hubieran dado su consentimiento.
Tras reunir los indicios, los agentes procedieron a la detención de la cuidadora como presunta autora de los delitos de estafa y hurto. El perjuicio económico ocasionado a la víctima se calcula en cerca de 24.000 euros.