Imagen de fondo de la pedanía castellonense de Bel, y arriba a la derecha el bar que busca dueñosMarian M. Borja

La pedanía de Castellón que ofrece una vivienda gratis a quien gestione su único bar

Este pueblo busca responsables para reabrir un establecimiento considerado esencial para sus vecinos y frenar la despoblación

La pequeña pedanía de Bel, perteneciente al municipio castellonense de Rossell, busca una persona que se haga cargo de su único bar. Para facilitar su instalación, el Ayuntamiento ofrece a los futuros gestores una vivienda gratuita junto al negocio.

Durante buena parte del año, la localidad mantiene una población estable de alrededor de 30 habitantes, aunque el número aumenta durante el verano, las fiestas y los fines de semana. En esos periodos, el bar se convierte en el principal punto de encuentro para vecinos y visitantes.

El establecimiento permanece cerrado desde que sus anteriores arrendatarios abandonaron la gestión hace unas semanas. Desde entonces, el Ayuntamiento de Rossell trabaja para encontrar cuanto antes un nuevo responsable que permita recuperar este servicio esencial y devolver la actividad al centro de la pedanía.

El alcalde, Evaristo Martí, ha explicado que el objetivo del consistorio no es obtener beneficios económicos mediante el alquiler, sino garantizar la continuidad del establecimiento. Por ese motivo, las condiciones serán flexibles y el precio del arrendamiento se negociará directamente con la persona interesada. «Lo importante es que el bar vuelva a abrir», ha resumido.

Un negocio equipado para empezar a trabajar

El local dispone de todo el equipamiento necesario, incluida una cocina, por lo que podría comenzar a funcionar prácticamente desde el primer momento. La oferta pretende atraer a una persona o familia interesada en emprender en el medio rural y establecerse de manera permanente en Bel.

Junto al establecimiento, el Ayuntamiento ofrece una casa sin coste para los futuros responsables. La vivienda ya ha estado ocupada anteriormente y reúne las condiciones necesarias para residir en ella, aunque podría necesitar pequeñas mejoras o adaptaciones antes de la llegada de sus nuevos habitantes.

El consistorio quiere que las personas interesadas conozcan también las particularidades de vivir en esta pedanía. Bel se encuentra a unos 11 kilómetros de Rossell, donde se concentran la mayoría de comercios y servicios, por lo que gestionar el abastecimiento del negocio y realizar determinadas tareas cotidianas obliga a desplazarse con frecuencia.

«Queremos que quien venga conozca tanto las ventajas como las dificultades para que tome una decisión consciente», ha señalado Martí. A cambio, la localidad ofrece tranquilidad, contacto con la naturaleza y calidad de vida, además de un negocio que tradicionalmente ha contado con el apoyo de los vecinos y visitantes.

Una iniciativa contra la despoblación

La búsqueda de gestores cuenta con el respaldo del Centro de Desarrollo Rural Alt Maestrat, que colabora con el consistorio y la asociación vecinal a través de la plataforma Volver al Pueblo.

Esta oficina de vivienda rural conecta a personas interesadas en instalarse en municipios del interior con oportunidades laborales, negocios disponibles y viviendas. La iniciativa pretende facilitar la llegada de nuevos habitantes y contribuir a combatir la despoblación en pequeñas localidades como Bel.

La reapertura del establecimiento permitiría recuperar uno de los pocos espacios de convivencia de la pedanía y, al mismo tiempo, atraer a nuevos residentes al interior de Castellón. Para el Ayuntamiento, mantener abierto el bar no es únicamente una cuestión comercial, sino una forma de preservar la vida social del pueblo.