Imagen de archivo de la Audiencia Provincial de Castellón
Cinco años de prisión para tres hombres por intentar matar a otro con un destornillador en Castellón
La víctima paseaba con su pareja cuando uno de los agresores se acercó por detrás al grito de «por la espalda también se puede» y le clavó el arma
La Audiencia Provincial de Castellón ha condenado a cinco años de prisión a cada uno de tres hombres por intentar matar a otro con un destornillador de estrella durante una agresión ocurrida el 18 de septiembre de 2024 en una calle de la capital castellonense.
La Sección Primera los considera autores de un delito de homicidio en grado de tentativa, con la atenuante de reparación del daño y la agravante de abuso de superioridad. La sentencia ha sido dictada después de un acuerdo de conformidad entre las acusaciones y las defensas y ya es firme.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 19.00 horas, cuando la víctima caminaba por una avenida de Castellón acompañada de su pareja. Los tres condenados se aproximaron con intención de acabar con su vida o, al menos, asumiendo que la agresión podía provocar ese resultado.
Uno de ellos se acercó al hombre por detrás y gritó «por la espalda también se puede» antes de clavarle el destornillador que llevaba en la mano. Seguidamente, volvió a atacarlo y le golpeó en la cabeza con el mismo objeto.
La víctima consiguió darse la vuelta y, al identificar a los agresores, trató de escapar corriendo. Los tres hombres salieron tras él hasta que lograron hacerle una zancadilla y derribarlo. Una vez en el suelo, continuaron golpeándole y se apoderaron del teléfono móvil que había perdido durante la caída.
Como consecuencia del ataque, el hombre sufrió un traumatismo craneoencefálico y varias heridas punzantes. Necesitó 90 días para recuperarse de las lesiones y le quedaron, entre otras secuelas, dos cicatrices en la cabeza.
Los tres condenados deberán indemnizar de forma solidaria a la víctima con 40.000 euros por las lesiones y secuelas, además de abonar otros 399 euros por el teléfono móvil sustraído. Antes de celebrarse el juicio ya habían entregado 6.600 euros como parte de la responsabilidad civil.
Por el robo del teléfono, el tribunal les ha impuesto además una multa de 240 euros como autores de un delito leve de hurto. Junto a las penas de prisión, tendrán prohibido durante seis años acercarse a menos de 500 metros de la víctima, de su domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro espacio que frecuente.
Durante ese mismo periodo tampoco podrán comunicarse con el agredido por ningún medio. La resolución de la Audiencia Provincial de Castellón es firme.