Imagen tomada este lunes de Juanfran Pérez Llorca en la central nuclear de Cofrentes, en ValenciaGVA

Pérez Llorca exige al Gobierno el mismo trato para la central de Cofrentes tras la prórroga de Almaraz hasta 2030

El presidente de la Generalitat califica de «agravio» la diferencia de criterio con la planta valenciana, que aporta el 44 % de la energía autonómica y evita la emisión de tres millones de toneladas de CO2 anuales

La decisión del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) de prorrogar la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) hasta junio de 2030 ha desatado una respuesta institucional contundente en la Comunidad Valenciana.

El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha exigido este viernes un trato plenamente equitativo para la central nuclear de Cofrentes (Valencia), denunciando un agravio comparativo injustificado hacia el territorio valenciano.

«Almaraz sí. Cofrentes, a esperar. Los mismos informes, los mismos técnicos, la misma seguridad... y un trato distinto», ha manifestado el jefe del Consell a través de un mensaje difundido en redes sociales.

Pérez Llorca ha incidido en el peso estratégico que la planta valenciana ostenta en el mix energético regional, recordando que su producción representa el 44 % de la electricidad consumida en la Comunidad y contribuye de forma decisiva a la sostenibilidad ambiental al evitar la emisión de tres millones de toneladas de dióxido de carbono cada año.

Mismo marco de seguridad y exigencia técnica

La prórroga de la instalación extremeña se ha oficializado este viernes tras la publicación de la correspondiente orden ministerial en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Dicha resolución garantiza que las unidades I y II de Almaraz sigan operativas al menos hasta el 8 de junio de 2030, un hito que vuelve a poner de relieve las discrepancias territoriales en la gestión del calendario de transición energética.

Desde el Consell se argumenta que mantener un criterio diferente para instalaciones que comparten idénticos estándares de seguridad y supervisión técnica carece de justificación operativa.

Presión empresarial

Durante los últimos meses, la Generalitat y las principales organizaciones empresariales de la región han mantenido un frente común para reclamar al Gobierno central un replanteamiento del calendario de cierre del parque nuclear valenciano.

Las demandas autonómicas insisten en la necesidad de prolongar la actividad de Cofrentes más allá de 2030 para garantizar la estabilidad, la competitividad y el suministro eléctrico necesarios ante los complejos procesos de electrificación y reindustrialización que la economía valenciana tiene por delante.