Imagen de la terraza de un bar en Ruzafa, Valencia
Estas son las diez frases hechas en valenciano únicas y que no tienen traducción
La lengua oficial de la Comunidad Valenciana conserva expresiones cuyo verdadero significado se pierde cuando se traducen palabra por palabra
Hay expresiones que se pueden traducir de un idioma a otro sin demasiados problemas y otras que, por mucho que se intente, pierden buena parte de su gracia por el camino. El valenciano está lleno de estas últimas: frases que, trasladadas literalmente al castellano, pueden resultar desconcertantes, pero cuyo significado es perfectamente reconocible para quienes han crecido escuchándolas.
Porque en la Comunidad Valenciana no siempre basta con conocer las palabras. Hay que saber qué quiere decir alguien cuando pregunta «fem foc o fugim?», cuando sentencia «torna-li la trompa al xic» o cuando asegura que va «com cagalló per sèquia». Expresiones coloquiales que forman parte de conversaciones familiares, reuniones entre amigos y escenas cotidianas desde hace generaciones.
Estas son diez de las más curiosas.
1. Pensat i fet
Es una de esas frases cortas que permiten resumir toda una situación en apenas tres palabras.
2. T'ha bufat o t'ha fet aire
En realidad, se utiliza después de que alguien haya recibido una contestación especialmente contundente, de esas que dejan poco margen para la réplica. Una manera muy valenciana de señalar que a alguien le acaban de dar un auténtico golpe dialéctico.
3. Torna-li la trompa al xic
«Torna-li la trompa al xic» se emplea cuando alguien vuelve una y otra vez sobre el mismo asunto, insiste demasiado o pretende retomar una discusión que parecía terminada. En castellano podría aproximarse a expresiones como «otra vez con lo mismo», aunque la versión valenciana tiene personalidad propia.
4. On va la corda, va el poal
Una cuerda y un poal bastan así para describir a esa pareja de amigos, familiares o conocidos que siempre aparecen juntos.
5. Et vull més que un bon cagar
La traducción literal, «te quiero más que una buena cagada», puede no parecer la declaración de afecto más romántica del mundo. Sin embargo, se emplea precisamente para expresar un enorme cariño hacia otra persona, aunque recurriendo a una comparación bastante particular.
6. Tindre els collons pelats
Cuando alguien dice que tiene «els collons pelats» de hacer algo está dejando claro que acumula muchísimos años de experiencia y que difícilmente van a enseñarle algo nuevo sobre ese asunto. Una expresión contundente para reivindicar veteranía.
7. Anar com cagalló per sèquia
Se utiliza cuando una persona siente que los acontecimientos la arrastran, que ha perdido el control de lo que ocurre y simplemente avanza empujada por las circunstancias, de la misma manera que la corriente lleva aquello que encuentra a su paso.
Así, quien va «com cagalló per sèquia» no dirige precisamente el rumbo.
8. Fem foc o fugim?
Su traducción literal sería «¿hacemos fuego o huimos?», aunque lo que realmente plantea es mucho más sencillo: ¿qué hacemos? La expresión sirve para forzar una decisión cuando todos parecen esperar a que otro dé el primer paso.
9. Una cançoneta i mon anem
«Una cançoneta i mon anem» viene a decir algo parecido a «una canción más y nos vamos». Es esa última concesión antes de marcharse, especialmente reconocible cuando nadie tiene demasiadas ganas de que termine el momento.
10. A fer la mà
Mandar a alguien «a fer la mà» no suele ser precisamente una invitación amable. Su sentido se aproxima a expresiones castellanas como «vete a paseo» o «vete por ahí», y puede emplearse para mostrar enfado, rechazo o simplemente para desprenderse de alguien de manera contundente.
Todas ellas demuestran que un idioma es mucho más que un conjunto de palabras que puedan trasladarse mecánicamente a otra lengua. El valenciano conserva giros, imágenes y formas de hablar propias cuyo significado depende del contexto y, sobre todo, de haberlas escuchado alguna vez.
Porque cualquiera puede traducir «corda» como cuerda y «poal» como cubo. Otra cosa muy distinta es saber por qué, cuando «on va la corda, va el poal», todo valenciano entiende perfectamente lo que está pasando.