Imagen de la terraza de un bar en Ruzafa, ValenciaCarlos Latorre

Estas son las diez frases hechas en valenciano únicas y que no tienen traducción

La lengua oficial de la Comunidad Valenciana conserva expresiones cuyo verdadero significado se pierde cuando se traducen palabra por palabra

Hay expresiones que se pueden traducir de un idioma a otro sin demasiados problemas y otras que, por mucho que se intente, pierden buena parte de su gracia por el camino. El valenciano está lleno de estas últimas: frases que, trasladadas literalmente al castellano, pueden resultar desconcertantes, pero cuyo significado es perfectamente reconocible para quienes han crecido escuchándolas.

Porque en la Comunidad Valenciana no siempre basta con conocer las palabras. Hay que saber qué quiere decir alguien cuando pregunta «fem foc o fugim?», cuando sentencia «torna-li la trompa al xic» o cuando asegura que va «com cagalló per sèquia». Expresiones coloquiales que forman parte de conversaciones familiares, reuniones entre amigos y escenas cotidianas desde hace generaciones.

Estas son diez de las más curiosas.

1. Pensat i fet

Literalmente significa «pensado y hecho», pero la expresión va un poco más allá. Se utiliza cuando alguien toma una decisión y la ejecuta prácticamente en el momento, sin darle demasiadas vueltas y pasando rápidamente de la idea a la acción.

Es una de esas frases cortas que permiten resumir toda una situación en apenas tres palabras.

2. T'ha bufat o t'ha fet aire

Traducida palabra por palabra sería algo parecido a «¿te ha soplado o te ha hecho aire?», una pregunta difícil de entender fuera de contexto.

En realidad, se utiliza después de que alguien haya recibido una contestación especialmente contundente, de esas que dejan poco margen para la réplica. Una manera muy valenciana de señalar que a alguien le acaban de dar un auténtico golpe dialéctico.

3. Torna-li la trompa al xic

«Devuélvele la peonza al chico». Esa sería su traducción literal, aunque poco ayuda para comprender qué quiere decir.

«Torna-li la trompa al xic» se emplea cuando alguien vuelve una y otra vez sobre el mismo asunto, insiste demasiado o pretende retomar una discusión que parecía terminada. En castellano podría aproximarse a expresiones como «otra vez con lo mismo», aunque la versión valenciana tiene personalidad propia.

4. On va la corda, va el poal

«Donde va la cuerda, va el cubo» es la imagen que construye esta frase. Su significado resulta bastante visual: se utiliza cuando una persona sigue constantemente a otra, allá donde vaya, como si ambas estuvieran inevitablemente unidas.

Una cuerda y un poal bastan así para describir a esa pareja de amigos, familiares o conocidos que siempre aparecen juntos.

5. Et vull més que un bon cagar

El valenciano también tiene un importante repertorio de humor escatológico, y esta expresión probablemente sea uno de sus mejores ejemplos.

La traducción literal, «te quiero más que una buena cagada», puede no parecer la declaración de afecto más romántica del mundo. Sin embargo, se emplea precisamente para expresar un enorme cariño hacia otra persona, aunque recurriendo a una comparación bastante particular.

6. Tindre els collons pelats

La traducción es prácticamente idéntica en castellano: «tener los cojones pelados». Lo importante, sin embargo, no es el significado literal.

Cuando alguien dice que tiene «els collons pelats» de hacer algo está dejando claro que acumula muchísimos años de experiencia y que difícilmente van a enseñarle algo nuevo sobre ese asunto. Una expresión contundente para reivindicar veteranía.

7. Anar com cagalló per sèquia

Otra imagen difícil de superar. Traducida literalmente significa «ir como un mojón por una acequia».

Se utiliza cuando una persona siente que los acontecimientos la arrastran, que ha perdido el control de lo que ocurre y simplemente avanza empujada por las circunstancias, de la misma manera que la corriente lleva aquello que encuentra a su paso.

Así, quien va «com cagalló per sèquia» no dirige precisamente el rumbo.

8. Fem foc o fugim?

Hay momentos en los que nadie termina de decidir qué hacer. El grupo lleva un rato parado, el plan no avanza y alguien acaba preguntando: «Fem foc o fugim?».

Su traducción literal sería «¿hacemos fuego o huimos?», aunque lo que realmente plantea es mucho más sencillo: ¿qué hacemos? La expresión sirve para forzar una decisión cuando todos parecen esperar a que otro dé el primer paso.

9. Una cançoneta i mon anem

Cuando una fiesta, una actuación o una reunión se acerca a su final siempre puede quedar espacio para una última petición.

«Una cançoneta i mon anem» viene a decir algo parecido a «una canción más y nos vamos». Es esa última concesión antes de marcharse, especialmente reconocible cuando nadie tiene demasiadas ganas de que termine el momento.

10. A fer la mà

Probablemente sea una de las expresiones valencianas más conocidas y también una de las que más desconciertan cuando se traducen literalmente.

Mandar a alguien «a fer la mà» no suele ser precisamente una invitación amable. Su sentido se aproxima a expresiones castellanas como «vete a paseo» o «vete por ahí», y puede emplearse para mostrar enfado, rechazo o simplemente para desprenderse de alguien de manera contundente.

Todas ellas demuestran que un idioma es mucho más que un conjunto de palabras que puedan trasladarse mecánicamente a otra lengua. El valenciano conserva giros, imágenes y formas de hablar propias cuyo significado depende del contexto y, sobre todo, de haberlas escuchado alguna vez.

Porque cualquiera puede traducir «corda» como cuerda y «poal» como cubo. Otra cosa muy distinta es saber por qué, cuando «on va la corda, va el poal», todo valenciano entiende perfectamente lo que está pasando.