El ministro de Cultura, Ernest Urtasun y el Tesoro de Villena robado el pasado juevesEl Debate

El Ministerio de Cultura ocultó la alerta de Europol hasta consumarse el expolio del Tesoro de Villena

El Gobierno central trasladó el aviso internacional sobre bandas organizadas un día después del robo, mientras se recrudece la presión sobre el alcalde por la falta de vigilancia nocturna

El Gobierno central retuvo una alerta policial clave sobre el incremento de asaltos a recintos culturales y solo la compartió con las comunidades autónomas cuando el botín milenario de Alicante ya había desaparecido en manos de una banda organizada.

El Ministerio de Cultura convocó de urgencia a los Ejecutivos regionales a una reunión telemática el viernes a las 13:00 horas, más de veinticuatro horas después de que un grupo de encapuchados reventaran las cristaleras del Museo de Villena (MUVI) para llevarse casi diez kilos de oro prehistórico.

Fue exclusivamente en ese encuentro cuando el departamento encabezado por Ernest Urtasun, trasladó el aviso emitido por Europol sobre un repunte de asaltos violentos contra el patrimonio histórico.

Nando Pastor, síndico del Grupo Popular en las Cortes Valencianas, ha denunciado esta grave falta de previsión estatal, trazando una cronología que exime a la Administración autonómica de cualquier negligencia preventiva a la hora de blindar sus instalaciones, tal y como aseguraba Compromís.

«No fue la Generalitat quien recibió primero esa alerta para después trasladarla al Ministerio; fue el Ministerio quien, tras el robo de Villena, convocó a las comunidades y les trasladó el viernes la alerta policial», ha sentenciado Pastor. El diputado ha exigido poner negro sobre blanco quién recibió la información y cuándo se distribuyó, recalcando que el Consell «no pudo trasladar antes una información que sencillamente no había recibido».

La cronología de un desastre anunciado

La advertencia de Europol obedecía a un patrón real y palpable. Las autoridades europeas habían detectado una red de mafias especializadas, una amenaza que ya se había materializado semanas atrás en los museos provinciales de Badajoz y Albacete.

Sin embargo, al no disponer de esa alerta crítica, el MUVI afrontó la madrugada del jueves con sus defensas habituales. Los criminales ejecutaron una maniobra de distracción activando una alarma en un polideportivo cercano a las 5:16 horas. Apenas siete minutos después, entraron al museo y vaciaron las vitrinas, dejando atrás únicamente las excepcionales joyas forjadas con hierro meteorítico por puro desconocimiento de su valor.

Cerco judicial y político sobre el alcalde

Al margen del silencio previo del Ministerio, la responsabilidad logística sobre las vulnerabilidades del edificio ha situado al alcalde de Villena, el socialista Fulgencio Cerdán, en el epicentro de las críticas.

Imagen de archivo del Museo de VillenaEuropa Press

El síndico 'popular' ha calificado de «especialmente preocupante» que unas instalaciones encargadas de custodiar la obra cumbre de la Edad del Bronce carecieran de seguridad presencial durante su horario de cierre.

Esta evidente brecha en la vigilancia nocturna ya ha llevado al primer edil a los tribunales. La Asociación para la Defensa del Estado de Derecho y la Lucha contra la Corrupción (ADED) ha denunciado al alcalde por un presunto delito contra el patrimonio histórico en comisión por omisión.

Ante esta crisis, Nando Pastor ha cerrado filas en torno a las competencias de cada Administración. Frente a quienes han tratado de derivar la presión hacia la Generalitat, el síndico ha recordado de forma tajante que el MUVI es un espacio de gestión estrictamente municipal, por lo que la contratación de guardias físicos recae en exclusiva sobre el equipo de Gobierno liderado por Cerdán.