Imagen de archivo de una de las villas de lujo de la urbanización donde murió el matrimonio irlandés en CulleraColina del Sol

Trampa mortal en el jacuzzi: la agonía de la pareja británica fallecida en su retiro de lujo en Cullera

La autopsia descarta el ahogamiento y apunta a un colapso cardíaco provocado por el estrés extremo de intentar liberarse de la violenta succión del spa

Lo que prometía ser una idílica quincena de descanso en la costa valenciana se transformó en una pesadilla para la familia Tobin. Patrick Joseph y Thomasina, de 48 y 51 años, perdieron la vida en el interior de un exclusivo complejo de Cullera, víctimas de una trampa tan doméstica como letal: el atrapamiento por succión. Este fenómeno, uno de los accidentes más mortíferos en bañeras de hidromasaje, se desencadena cuando el sistema de absorción se obtura, generando un vacío que puede ejercer una fuerza de tracción equivalente a 200 kilos.

El Equipo de Policía Judicial de Almussafes de la Guardia Civil descartó rápidamente la intervención de terceros tras la retirada del grupo de Homicidios. La inspección ocular y los análisis preliminares de los cuerpos dibujan una escena de pura desesperación.

El cadáver de Patrick presentaba profundas heridas sangrantes compatibles con la forma de las boquillas del fondo de la bañera. Thomasina, por su parte, exhibía cortes y arañazos, evidencias físicas de una lucha denodada por arrancar a su marido del plástico del jacuzzi, cayendo y golpeándose en el intento.

A diferencia de la mayoría de los casos mortales registrados por este tipo de fallos de diseño o mantenimiento, el matrimonio no pereció ahogado, ni tampoco por una descarga eléctrica. La autopsia preliminar señala hacia un colapso cardiopulmonar agudo derivado del pánico y la extenuación.

Tras un esfuerzo titánico y conjunto, lograron zafarse del anclaje de agua, pero el sobreesfuerzo extremo provocó un fallo masivo en sus organismos. Ambos se desplomaron sin vida justo en el escalón de salida de la bañera.

Coche de la Guardia CivilGUARDIA CIVIL

Corresponderá ahora a la Guardia Civil y a los peritos que designe el juzgado de Instrucción de Sueca esclarecer la responsabilidad técnica del siniestro. Las pesquisas deberán confirmar si la fatalidad respondió a un fallo intrínseco del sistema de bombeo de la instalación o a una negligencia en el uso del aparato por parte de los inquilinos.

El desgarrador letargo de los menores

El horror de la escena forense contrasta amargamente con la inocencia de los hijos de la pareja, de 14 y 16 años y con necesidades especiales. La tarde del suceso, tras compartir una barbacoa familiar, los padres decidieron relajarse en el spa sobre las tres de la tarde.

Cuatro horas después, el hijo menor bajó a buscarlos y los encontró tendidos en el suelo. Creyendo que simplemente dormían la siesta, decidió no despertarlos ni alertar a su hermana. Los hermanos cenaron solos y se acostaron, ajenos a la tragedia, ilusionados con el plan de ir a la playa al amanecer.

Playa de Cullera, en una imagen de archivo.Ayuntamiento de Cullera

La cruda realidad se reveló a las cinco de la madrugada, cuando el niño, al ver la cama de matrimonio intacta, regresó a la planta baja. Los cuerpos seguían en la misma postura gélida. Desorientados y presa del miedo, los menores salieron a deambular por las calles de Cullera hasta que un vecino, sorteando la barrera del idioma, logró comprender la gravedad de la situación y avisó a Emergencias.

Ahora, arropados por atención psicológica y tres familiares que han volado desde Reino Unido, los hermanos aguardan en un hotel el complejo proceso burocrático para repatriar los cuerpos de sus padres.