Imagen de archivo de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant
Morant se desentiende de la crisis de Ceuta en vísperas del inicio del curso universitario en la ciudad autónoma
Desde la invasión migratoria de los días 30 y 31 de julio, la ministra de Universidades no ha visitado la zona y ha mantenido su agenda oficial vacía durante todo el mes de agosto, a excepción del día del eclipse
El próximo 14 de septiembre arranca oficialmente el curso académico y miles de alumnos están llamados a reincorporarse a las aulas en el Campus Universitario de Ceuta, donde tienen sede las facultades de Ciencias de la Salud, Educación, Economía y Tecnología de la Universidad de Granada (UGR), así como el centro asociado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).
Sin embargo, la comunidad educativa afronta este inminente inicio del año lectivo en un clima de incertidumbre institucional y sin el respaldo de la máxima responsable del área a nivel nacional.
Desde que la ciudad autónoma sufriera una crisis sin precedentes los pasados 30 y 31 de julio, desencadenada por la invasión de miles de inmigrantes irregulares, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha optado por dar la espalda al territorio.
A pesar de las evidentes repercusiones que una emergencia de tal magnitud tiene sobre el normal funcionamiento de la ciudad y de sus infraestructuras públicas, incluidos los campus ceutíes, la titular de la cartera no ha articulado ninguna medida extraordinaria ni ha encontrado un solo hueco para desplazarse hasta la localidad.
La inacción del Ministerio ha sido la tónica general de las últimas semanas, un letargo que ha quedado fielmente reflejado en los registros oficiales del Palacio de la Moncloa. Durante la práctica totalidad del mes de agosto, el descanso de la ministra ha sido la norma, manteniendo una agenda pública que ha permanecido completamente en blanco en lo referente a las responsabilidades propias de su cargo.
CAMPUS CEUTA UGR
El único paréntesis en este prolongado asueto institucional tuvo lugar el pasado 12 de agosto. Ese día, Morant reapareció con una intensa gira por radios y televisiones que culminó con la organización de un evento gubernamental en el Observatorio de Yebes (Guadalajara) para presenciar el eclipse solar.
Lejos de la austeridad y de los problemas reales de los universitarios de Ceuta, el Ministerio sufragó con más de 72.000 euros de las arcas públicas una cita que incluyó servicios de catering, transporte para invitados y actuaciones musicales en directo para agasajar a varios miembros del Ejecutivo central.
Protagonismo a la carta en Valencia
Esta despreocupación por la situación límite que atraviesa Ceuta choca de lleno con el afán de protagonismo que Morant exhibe en la Comunidad Valenciana. Durante los graves episodios de la dana y los incendios forestales, la ministra se afanó en formar parte activa del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi), forzando su presencia institucional en un mando de emergencias cuyas competencias de extinción y salvamento nada tienen que ver con la Ciencia o las Universidades.
Imagen de Diana Morant junto a otras autoridades en una reunión sobre el incendio de la Vall d'Uixó
El verdadero motivo de esta hiperactividad territorial responde a una estrategia puramente política. Como actual secretaria general del PSPV-PSOE y futura candidata socialista a la presidencia de la Generalitat en las próximas elecciones autonómicas, Morant exprime su cartera ministerial para ganar proyección mediática en su feudo.
En Valencia, las crisis le sirven de escaparate preelectoral continuo; en Ceuta, donde no hay un rédito de votos en juego para sus aspiraciones autonómicas, la emergencia simplemente se ignora.
Esta sumisión de la agenda pública a los intereses de partido ha quedado también patente en las directrices dictadas por la propia Morant a los alcaldes socialistas de su federación, a quienes instó a no secundar las concentraciones convocadas por la FEMP en apoyo a Ceuta por considerarlas un arma arrojadiza de la oposición.
Mientras su formación maniobra para vaciar de respaldo institucional a la ciudad autónoma, los profesores, estudiantes y personal de la UGR y la UNED en el campus ceutí ultiman los preparativos para abrir las puertas este 14 de septiembre bajo el más absoluto abandono gubernamental.