Castillo templario de Alclá de Xivert-Alcocéber, CastellónTurismo Comunidad Valencia

El pueblo medieval de Castellón con castillo y cinco playas de bandera azul perfecto para una escapada en septiembre

El municipio reúne un casco histórico, senderos de montaña, calas y más de diez kilómetros de litoral mediterráneo

En cuestión de unos pocos kilómetros de distancia, el paisaje de este pueblo medieval castellonense cambia por completo. El visitante puede comenzar el día entre las murallas de un antiguo castillo de origen andalusí y terminarlo frente al Mediterráneo, en alguna de las playas y calas que se extienden a los pies de la Sierra de Irta.

Entre ambos escenarios aparecen un casco histórico de origen medieval, una iglesia barroca con un imponente campanario, antiguas ermitas y un parque natural que conserva uno de los tramos de costa mejor protegidos de Castellón. Se trata de Alcalá de Xivert-Alcocéber, y esta combinación convierte al municipio en una opción especialmente atractiva para una escapada en septiembre, cuando las temperaturas son más llevaderas y el litoral comienza a recuperar parte de la tranquilidad perdida durante los meses de verano.

Para organizar una ruta de uno o dos días, el primer destino puede ser el castillo de Xivert, situado en un promontorio de la Sierra de Irta desde el que se domina buena parte del territorio. La fortaleza tiene un origen islámico y conserva elementos de las distintas etapas por las que pasó a lo largo de la historia.

Castillo de Alcalá de XivertTurismo Alcossebre

Tras la conquista cristiana, el recinto quedó vinculado a la Orden del Temple y posteriormente pasó por diferentes manos y transformaciones. Sus restos permiten reconocer todavía dos espacios diferenciados, correspondientes al antiguo recinto musulmán y a la fortificación cristiana, además de murallas, torres, dependencias y un aljibe.

El descenso conduce hasta Alcalá de Xivert, donde merece la pena dedicar tiempo al casco histórico. El centro de la localidad conserva edificios y trazas urbanas que recuerdan su pasado, aunque uno de sus elementos más destacados es la iglesia parroquial de San Juan Bautista. El templo, construido en el siglo XVIII, es uno de los principales ejemplos del barroco clasicista valenciano y destaca por sus dimensiones, su fachada y la cúpula que se eleva sobre el crucero.

Junto a la iglesia se encuentra uno de los símbolos arquitectónicos de la localidad: su torre campanario. Construida también en el siglo XVIII, presenta planta octogonal y una altura que ronda los 58 metros según las referencias turísticas oficiales. Su volumen domina el perfil urbano y la convierte en uno de los campanarios más reconocibles de la provincia.

De la montaña al mar

Pero el gran contraste de este municipio aparece cuando se abandona Alcalá y se avanza hacia Alcocéber. En pocos minutos, el paisaje de calles y edificios históricos da paso al Mediterráneo. El municipio cuenta con más de diez kilómetros de costa y una sucesión de playas, calas y espacios naturales que explican buena parte de su atractivo turístico.

En 2026, cuatro de sus playas —Carregador, Romana, El Moro y Manyetes— han obtenido la Bandera Azul, mientras que el puerto deportivo de Las Fuentes también ha recuperado este distintivo.

Imagen de la playa de las Fuentes, Alcalá de Xivert-AlcocéberTurismo Comunidad Valencia

La playa del Carregador es la más extensa y una de las más accesibles, situada junto al núcleo urbano de Alcossebre. La Romana, por su parte, combina el espacio de baño con una zona dunar que aporta un mayor valor ambiental al entorno. El Moro y Manyetes completan la relación de arenales reconocidos este año con la Bandera Azul. Para quienes busquen algo diferente a las playas más urbanas, el litoral ofrece también pequeñas calas y tramos de costa más tranquilos, especialmente a medida que se avanza hacia la Sierra de Irta.

La otra gran protagonista del municipio es la Sierra de Irta, un espacio protegido que se extiende paralelo al Mediterráneo y que conserva una costa mucho menos transformada que la de otros puntos del litoral valenciano. El parque natural abarca territorio de Alcalá y Alcocéberde, Santa Magdalena de Pulpis y Peñíscola, y reúne zonas de bosque mediterráneo, acantilados, calas y playas.

En esta parte más natural del litoral se encuentran lugares como las calas del Russo y del Pebret, además de otros pequeños espacios de baño repartidos a lo largo de la costa. También destaca la Torre Badum, una antigua torre de vigilancia situada sobre un promontorio rocoso. El conjunto permite apreciar cómo la Sierra de Irta conserva una relación especialmente estrecha entre montaña y mar, con caminos que discurren junto a pinares y zonas de vegetación mediterránea antes de alcanzar el litoral.

Alcalá de Xivert-Alcocéber permite así plantear una escapada diferente a la habitual en la costa castellonense. Septiembre ofrece unas condiciones especialmente buenas para recorrer el municipio porque todavía permite disfrutar del Mediterráneo, pero también invita a realizar actividades que pueden resultar más incómodas durante los meses de mayor calor. Una visita al castillo, un paseo por el casco histórico o una ruta por la Sierra de Irta adquieren otro atractivo cuando las temperaturas comienzan a moderarse.