La Custodia del Corpus de Valencia
De Villena al Santo Cáliz: los tesoros más valiosos de la Comunidad Valenciana
La región cuenta con conjuntos extraordinarios de kilos de oro, cientos de kilos de plata y piedras preciosas
El robo del Tesoro de Villena ha vuelto a poner el foco sobre una de las mayores concentraciones de oro de la historia europea. La madrugada del pasado 27 de agosto, tres encapuchados accedieron al Museo de Villena y se llevaron una parte sustancial del conjunto descubierto por el arqueólogo José María Soler. Su valor patrimonial se ha estimado en unos cinco millones de euros, aunque una cifra económica difícilmente puede reflejar la importancia de un conjunto arqueológico único.
Pero Villena no es el único gran tesoro de la Comunidad Valenciana. Si se amplía la mirada más allá de los grandes hallazgos arqueológicos y se incluyen la orfebrería religiosa, las joyas de las imágenes patronales y las grandes piezas litúrgicas, aparecen otros conjuntos extraordinarios, con kilos de oro, cientos de kilos de plata, piedras preciosas y un valor histórico que en muchos casos supera con creces el de sus materiales.
La Custodia de la Catedral de Valencia
El ejemplo más espectacular se encuentra en la capital del Turia y sale a la calle cada año con motivo del Corpus. Es la Custodia de la Catedral de Valencia, una monumental obra de orfebrería terminada en 1954. Mide más de cuatro metros de altura, está formada por unas 20.000 piezas y contiene alrededor de 600 kilos de plata, cinco kilos de oro fino y 75 gramos de platino, además de piedras preciosas, miles de perlas, esmaltes, relieves y 159 imágenes.
La Archidiócesis la considera la custodia procesional más grande del mundo y una de las grandes obras de la orfebrería religiosa contemporánea. La custodia tiene además una historia muy valenciana, y es que después de la Guerra Civil, numerosas personas donaron joyas para contribuir a su reconstrucción, de ahí que sea conocida como la «Custodia de los pobres». Se conserva en la Catedral y puede contemplarse especialmente durante las celebraciones del Corpus, cuando participa en la procesión.
La Corona de la Virgen de los Desamparados
Otro de los grandes tesoros es la Corona de la Virgen de los Desamparados, patrona de Valencia. La pieza actual fue realizada para su segunda coronación, en 1941, por Jesús y Rafael Sugrañes. Pesa 2,1 kilos de oro y está adornada con 2.670 piedras, entre ellas esmeraldas, brillantes, perlas y diamantes.
La Corona de la Virgen de los Desamparados
Su historia está ligada a la de la primera corona, fabricada en 1923 con las joyas donadas por los valencianos y desaparecida durante la Guerra Civil. También desapareció entonces el antiguo nimbo de la Virgen, que contenía unos cuatro kilos de oro de 900 milésimas. Si hubiera llegado hasta la actualidad, habría sido una de las mayores concentraciones de oro del patrimonio valenciano.
El Santo Cáliz
Mucho más antiguo es el Santo Cáliz de la Catedral de Valencia, cuyo valor no reside en la cantidad de oro, sino en su antigüedad y singularidad. La copa superior, de ágata o cornalina, ha sido datada por diferentes estudios entre los siglos IV y I antes de Cristo, con una cronología especialmente defendida entre los siglos II y I a.C. La tradición la identifica con el cáliz de la Última Cena.
El Santo Cáliz de la Catedral de Valencia
El cáliz actual es un conjunto formado por elementos de distintas épocas. A la copa de piedra se añadieron asas y una montura de oro, mientras que el pie contiene una pieza de origen islámico. Su base está decorada con 28 perlas, dos rubíes y dos esmeraldas. Se conserva en la Capilla del Santo Cáliz de la Catedral, donde puede visitarse dentro de los recorridos culturales del templo.
Corona y Aureola de la Mare de Déu de la Salut
Otro ejemplo destacado se encuentra en Algemesí. La Corona y Aureola de la Mare de Déu de la Salut fueron realizadas para la coronación pontificia de la patrona en 1925. El conjunto, de unos 70 centímetros de altura, fue elaborado en oro y adornado con brillantes, rubíes, zafiros, diamantes rosas, amatistas, perlas finas y topacios.
La pieza forma parte de una tradición que continúa viva cada septiembre, cuando Algemesí celebra las fiestas de la Mare de Déu de la Salut, declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. En este tipo de ajuares religiosos, el valor material es solo una parte de su importancia: las joyas representan también las donaciones acumuladas por generaciones de fieles.
Tesorillo del Cabezo Redondo
En Alicante se conserva otro conjunto que permite volver a la Prehistoria: el Tesorillo del Cabezo Redondo, relacionado con el mismo entorno arqueológico que el Tesoro de Villena. Está formado por decenas de objetos de oro, entre ellos cintas, anillos y brazaletes. Su importancia es extraordinaria, aunque su escala sea mucho menor que la de Villena. El MARQ conserva y estudia este patrimonio arqueológico, que ayuda a comprender el contexto cultural en el que surgió el gran tesoro de Villena.
Tesoro de Sant Joan d'Alacant
También en el MARQ se encuentra el Tesoro de Sant Joan d'Alacant, un conjunto de 501 monedas de los siglos XVIII y XIX: 15 de oro y 486 de plata. Fue ocultado durante el siglo XIX y descubierto accidentalmente en 1963 al derribar el tabique de una vivienda. Es un tesoro de una naturaleza completamente distinta al de Villena, pero constituye un interesante ejemplo de riqueza privada convertida en patrimonio histórico.