Imagen de archivo del presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, durante una comparecencia ante los mediosEuropa Press

Pérez Llorca denuncia la «preocupante» subvención de 80.000 euros del Gobierno de Ximo Puig a UGT que investiga Antifraude

El presidente de la Generalitat asegura que la ayuda directa para el congreso sindical de 2021 contaba con informes contrarios de la Abogacía y avanza que la Generalitat Valenciana facilitará todos los expedientes necesarios para esclarecer los hechos

El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha manifestado este lunes su «preocupación» ante la concesión de una subvención directa de 80.000 euros otorgada por el anterior Gobierno del Botánico a la Unión General de Trabajadores (UGT). Esta ayuda financiera, destinada a sufragar los gastos derivados de la celebración del Congreso Confederal del sindicato en Valencia en mayo de 2021, se encuentra actualmente bajo la lupa de la Agencia Valenciana Antifraude.

Durante una atención a los medios de comunicación en la localidad alicantina de Crevillente, Pérez Llorca ha garantizado la máxima colaboración y transparencia por parte del actual Ejecutivo autonómico. En este sentido, ha confirmado que «se trasladarán todos los expedientes que hagan falta para que se esclarezcan esos hechos», respaldando y comprendiendo plenamente las pesquisas que está llevando a cabo el organismo de control.

El foco de la polémica se sitúa en el verano de 2021, cuando el Gobierno autonómico presidido por el socialista Ximo Puig aprobó esta inyección económica «a dedo». Según ha denunciado el actual jefe del Consell, la gravedad del asunto radica en las advertencias jurídicas previas, ya que «ese tipo de subvenciones que estaban dando a dedo tenían informes de la Abogacía de la Generalitat que decían que no se podían dar».

Pérez Llorca ha contextualizado el entorno político de aquel evento sindical, recordando que por el congreso «desfiló con todo su esplendor» el exministro José Luis Ábalos, quien en la actualidad se encuentra en prisión tras ser condenado por el conocido como caso Mascarillas.

Para el presidente de la Generalitat, la naturaleza de esta concesión responde a una evidente afinidad política. En su valoración, ha sostenido que UGT actúa de manera habitual como «un poco el socio o el compañero de viaje siempre» del Partido Socialista, concluyendo que la entrega de estos fondos públicos por parte del anterior Consell equivalía, a efectos prácticos, a «darle una subvención a ellos mismos».