Imagen tomada este lunes del secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Alfonso Morán en el SenadoEuropa Press / Marta Fernández

El Gobierno dice dos años después de la dana que actualizar el mapa de zonas inundables lleva su tiempo

El secretario de Estado de Hugo Morán asegura que la prioridad es «trasladar seguridad jurídica» a los afectados, un trámite que como mínimo dice que tarda 24 meses

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, ha justificado este martes las dilaciones temporales a la hora de elaborar y actualizar los mapas de peligrosidad de zonas inundables. En su comparecencia en la comisión de investigación sobre la dana del 29 de octubre, día en que Morán estaba en Colombia y no en Valencia, ha asegurado que estos trabajos requieren al menos dos años de trámites habitualmente para su actualización, dado que es complejo el procedimiento, con muchas partes e intereses afectados.

Dicho trámite, en un estado de Derecho implica, ha indicado, «trasladar seguridad jurídica a los posibles afectados desde que se inicia un procedimiento de revisión de una cartografía de suelos inundables; hasta que concluye, normalmente transcurren no menos de dos años», ha añadido. Según el dirigente, el hecho de que esté en revisión la cartografía de suelos inundables no implica que no se hayan ejecutado todo un conjunto de obras en la totalidad del territorio afectado por la riada. De hecho, las que implican las actuaciones de emergencia están concluidas, ha asegurado.

Con esas palabras ha respondido el secretario de Estado al senador del Partido Popular Francisco Javier Márquez, tras acusar al Gobierno del retraso en la actualización de nuevos mapas de zonas inundables después de la dana para evitar nuevas tragedias. «Dos años después, los mapas no están actualizados; para cuándo las obras entonces», se ha preguntado el senador.

«Esto es como la pescadilla que se muerde la cola», ha lamentado tras acusar al Gobierno de responsable de la tragedia por no avisar a tiempo de la catástrofe para evitar sus efectos, según ha insistido el responsable del PP.

Por su parte, Morán ha contestado defendiendo en todo momento la gestión del Gobierno en la dana, y ha dicho que cuando suceden fenómenos de dichas «dimensiones», sin esperar al siguiente periodo de planificación hidrológica, «lo que se inicia es un procedimiento de revisión de la cartografía». Esto afecta a la planificación urbanística, usos del suelo, propiedades, títulos, etcétera, con lo cual hay que seguir un procedimiento, ha explicado.

Dicho trámite implica informar al conjunto de las administraciones y a todos los afectados, pues «lógicamente hay reclamaciones, solicitud de más información, disconformidades»; las actualizaciones afectan a desarrollos económicos, y otros muchos ámbitos, ha dicho.

En la mayoría de los casos, tras la dana, tanto por la decisión de la Confederación Hidrográfica como de los propios ayuntamientos del territorio afectado, lo que se ha ido haciendo es despejar aquellas zonas que se consideraban en su momento suelos inundables, pero que, sin embargo, habían sido ocupadas por infraestructuras, equipamientos, edificaciones. Según Morán, quienes tomaron decisiones adecuadas permitieron «salvar vidas».

Defensa de la gestión del Gobierno

Es «evidente» que la información facilitada por los organismos del Estado que avisaban de las alertas meteorológicas y niveles de caudal, ayudó a quienes la utilizaron, pero no a quienes no quisieron aprovechar esa información y «la despreciaron». Dirigiéndose al senador Márquez del PP, le ha acusado de considerar los datos aportados por los organismos del Estado como insuficientes de forma errónea; «sí hubo bastantes personas con responsabilidades que tomaron las decisiones oportunas» gracias a ellos.

Morán, tras acusar a quienes han manipulado datos para alterar las informaciones del Gobierno, ha insistido en «la correcta actuación» realizada por la Agencia Estatal de Meteorología y la Confederación Hidrográfica del Júcar. Con su información, hubo quienes consideraron oportuno tomar decisiones «de carácter estratégico» para limitar la movilidad, suspender actividades o establecer canales de información a los ciudadanos para mejorar su capacidad de seguridad frente a un fenómeno de «aquellas dimensiones». «La información era la misma y estaba disponible en el mismo momento y en tiempo real para todos», ha asegurado el secretario de Estado.

Ha recordado que a primera hora de la mañana del día de la catástrofe se lanzó el aviso rojo por parte de la Agencia Estatal de Meteorología, y se mantuvo toda la jornada. Más tarde, se activó una alerta hidrológica; «evidentemente, resultó suficiente» para que muchas autoridades tomasen decisiones para «anticipar respuestas a una situación de emergencia». «Es evidente que la información era la adecuada», ha declarado Morán.