Nando Pastor

Diana: gracias por nada

Los valencianos ya nos habituamos durante años a los llamados «Ximo anuncios»: aquello de mucho anunciar y poco hacer. Y ahora parece que llega una nueva modalidad: la «morantada». Anunciar como novedad lo que ya existe y vender la piel del oso antes de haberlo cazado

Hay una pregunta que, después de la Conferencia Política del PSPV-PSOE en Alicante, Diana Morant debería responder: ¿Qué ha conseguido realmente para la Comunidad Valenciana en los más de cinco años que lleva de ministra? No qué ha anunciado, sino qué resultados concretos puede poner encima de la mesa. Morant es ministra y secretaria general del PSPV-PSOE y, por tanto, ocupa una posición privilegiada para defender los intereses de nuestra tierra ante el Gobierno de Pedro Sánchez. Sin embargo, cuando se repasa la lista de reivindicaciones pendientes, resulta difícil encontrar la huella de esa supuesta capacidad de influencia. Y, sobre todo, en Alicante, una provincia que el Gobierno sitúa como la 52 de 52 en inversión del Estado. ¿De qué podría presumir Diana Morant desde el escenario de la Universidad de Alicante cuando esta provincia sigue esperando respuestas en cuestiones tan básicas como el agua, las infraestructuras o la financiación?

En concreto, siguen pendientes mejoras en Cercanías, la conexión ferroviaria con el aeropuerto Alicante-Elche, la segunda pista de esta terminal —una de las que más crece en tráfico de pasajeros en España—, la variante de Torrellano, avances reales en el Corredor Mediterráneo, actuaciones en la A-7 y la A-70, mejores accesos a la AP-7 y las obras hidráulicas y antirriadas que necesita la Vega Baja. Tener una cartera ministerial debería significar algo más que recorrer nuestra tierra para hablar del sanchismo. Debería significar utilizar esa responsabilidad para defender en Madrid lo que la Comunidad Valenciana necesita.

Mientras tanto y enfrente, un Consell, el de Juanfran Pérez Llorca, que no pierde un minuto en actuar, poniendo una agenda inversora en infraestructuras que supera los 2.100 millones de euros, con actuaciones concretas como los 347 millones para desbloquear la CV-60, los 180 millones para ampliar la CV-95 entre Orihuela y Torrevieja, los 46,4 millones para la Ronda Oeste de Castellón, más de 800 millones para Metrovalencia y el TRAM d'Alacant, 785 millones para infraestructuras hidráulicas y más de 560 millones para movilidad y logística. Son cifras acompañadas de proyectos, hechos, actuaciones y compromisos concretos. ¿Puede Diana Morant poner sobre la mesa algo similar desde el Gobierno de España? ¿Puede señalar una agenda de inversiones de esta magnitud que lleve su sello de influencia?

La secretaria general del PSPV, Diana Morant, en la clausura de la Conferencia Política del PSPV, este domingo en Alicante

Imagen tomada este domingo en Alicante de Diana Morant en la clausura de la Conferencia Política del PSPV-PSOERoberto Plaza/Europa Press

Es la diferencia entre presentar proyectos reales y acudir a una conferencia política a divagar, prometer y no poder ofrecer ni un solo logro ni el más mínimo compromiso tangible en el corto plazo. Todo se queda en el plano de las palabras. Los valencianos ya nos habituamos durante años a los llamados «Ximo anuncios»: aquello de mucho anunciar y poco hacer. Y ahora parece que llega una nueva modalidad: la «morantada». Anunciar como novedad lo que ya existe y vender la piel del oso antes de haberlo cazado.

Es la afición socialista por la propaganda. Como anunciar la ampliación del Hospital General de Castellón a bombo y platillo, maqueta incluida, y que tres años después todavía no estuvieran adquiridas todas las parcelas necesarias para levantar el nuevo edificio. Lo mismo ocurre ahora con Morant, que anuncia para 2027 un paquete de supuestas novedades educativas que el Consell de Juanfran Pérez Llorca ya está desarrollando: reducción de ratios, con la Comunitat Valenciana ya por debajo de la media nacional; incorporación de más docentes, con más de 9.000 incorporaciones; mejoras en las condiciones laborales del profesorado, con un incremento salarial de 200 euros; gratuidad de 0 a 3 años, con 48.000 alumnos beneficiados; y actuaciones del programa Edificant, con 28 centros nuevos y 422 obras en marcha. Para hacer un buen copia-pega, tal vez Morant debería esforzarse un poco más.

Al final, la cuestión es sencilla: cuando se tiene la responsabilidad de representar a nuestra autonomía en el Gobierno de España, los ciudadanos tienen derecho a preguntar por los resultados. Los anuncios pueden llenar una conferencia política, pero son las obras, las inversiones y las soluciones a los problemas las que permiten medir una gestión. Después de más de cinco años en el Gobierno, esa es la pregunta que Diana Morant todavía tiene que responder: ¿en qué beneficia a los valencianos que sea ministra? ¿Qué resultados puede poner sobre la mesa para demostrar que su responsabilidad en Madrid se traduce en más oportunidades, más inversiones y mejores servicios para nuestra tierra?

· Nando Pastor es portavoz del Partido Popular en las Cortes Valencianas.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas